jueves, 1 de agosto de 2013

La familia en el movimiento obrero

“Si no nos falta ningún día un pedazo de pan y un plato de sopa es porque nuestra madre se pasa la jornada haciendo faenas y fregando en pisos de familias acomodadas, mientras mi padres estaba entre el exilio, la clandestinidad y la cárcel” Conocer la vida de la familia de un militante anarquista durante la república, la guerra civil y la dictadura. Eso es lo que nos ha permitido Heleno Saña con su intervención titulada “La familia en el movimiento obrero” desarrollada en el curso Familia, Política y Autogestión. Y lo descrito por él es una experiencia común en un gran número de familias obreras. La entrega del varón a la lucha política, sindical, y la de la mujer en las tareas domésticas, en pos de un ideal común.

Esta vivencia de la familia, propia de la cultura obrera, va cediendo por una cultura burguesa. “Deslumbrado por el pleno empleo, las mejoras de las condiciones de vida y el acceso paulatino al consumo de masas, el asalariado cayó en la trampa de creer en la “sociedad del bienestar”, en la que más que combatir a las clases pudientes, el obrero empieza a imitarlas.” 

“Luchar por algo tan íntimo y privado como la familia significa hoy luchar por un desarrollo óptimo de la sociedad”

De nuevo desde la humildad y la colaboración, nos alegra contar contigo, Heleno, en el Aula Malagón Rovirosa.
Heleno Saña, en el Aula Malagón Rovirosa
“Si no nos faltó ningún día un pedazo de pan y un plato de sopa es porque nuestra madre se pasa la jornada haciendo faenas y fregando en pisos de familias acomo...dadas, mientras mi padres estaba entre el exilio, la clandestinidad y la cárcel” Conocer la vida de la familia de un militante anarquista durante la república, la guerra civil y la dictadura. Eso es lo que nos ha permitido Heleno Saña con su intervención titulada “La familia en el movimiento obrero” desarrollada en el curso Familia, Política y Autogestión. Y lo descrito por él es una experiencia común en un gran número de familias obreras. Esta vivencia de la familia, propia de la cultura obrera, va cediendo por una cultura burguesa. “Deslumbrado por el pleno empleo, las mejoras de las condiciones de vida y el acceso paulatino al consumo de masas, el asalariado cayó en la trampa de creer en la “sociedad del bienestar”, en la que más que combatir a las clases pudientes, el obrero empieza a imitarlas.” “Luchar por algo tan íntimo y privado como la familia significa hoy luchar por un desarrollo óptimo de la sociedad". De nuevo desde la humildad y la colaboración, nos alegra contar contigo, Heleno, en el Aula Malagón Rovirosa.

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