domingo, 2 de junio de 2013

ASISTENCIALISMO Y BENEFICIENCIA



La beneficencia del siglo XIX puso claramente de manifiesto su total insuficiencia para resolver el problema de la injusticia que provocaba la miseria de los pobres.
 El asistencialismo entendido históricamente es la ayuda a los demás que genera la dependencia permanente y sin plantear jamás su promoción personal, integral y solidaria. Es, diríamos por tanto, una postura que niega la dimensión social del hombre, y que niega que sólo el hombre debe ser el protagonista de su vida personal y colectiva.

           El Movimiento Obrero tuvo muy clao que lo que necesitaban los oprimidos no eran "obras de Caridad" sino resolver la inmensa injusticia que legiones de hombres, mujeres y niños estaban viviedno en el plano del Trabajo El historiador Fernando Garrido escribió en siglo XIX las siguientes palabras que nos podrían valer para nuestra "crisis" actual:

            Sobre la teoría del derecho de asistencia legal unos piensan que en presencia de la miseria el hombre tiene que exigir auxilios sociales, que es  un derecho derivado del derecho de vivir. Otros, sin embargo, sin negar el derecho a la asistencia, han defendido que el derecho de asistencia está subordinado a un deber correlativo y anterior. Para tener el derecho de vivir de los recursos sociales, es preciso haber cumplido con el deber de subsistir con propios recursos. Es decir, el hombre tiene el derecho de vivir, pero como lo puede hacer sin la asistencia del gobierno, el problema de la asistencia social se resuelve con la principal y exclusiva cuestión del trabajo.

            Allí donde los sacrificios han sido mayores y se han aplicado recursos más abundantes para establecer casas de beneficencia, no se ha conseguido otra cosa que remediar los desórdenes más visibles, pero continuando abiertos los insondables abismos de la miseria.

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