sábado, 4 de febrero de 2012

SINDICALISMO OBRERO Y CRISTIANISMO: origen de CCOO en España


Católicos y movimiento obrero en la transición española

La organización más importante nacida en estos años es el movimiento de CC.OO (Comisiones Obreras), en cuya fundación y extensión realizarán una gran labor los militantes de JOC y HOAC. Las CC.OO tienen su origen en las comisiones obreras transitorias que los trabajadores creaban para la solución de problemas concretos al margen del sistema sindical establecido, y que una vez resueltos estos problemas desaparecen. Parece ser que este nombre fue utilizado por primera vez en 1956 en un conflicto laboral en la mina asturiana La Camocha. A partir de 1962 surgen con fuerza en Vizcaya y entre 1964 y 1966 se extienden a Madrid y Barcelona. Desde el principio las Comisiones Obreras se forjan en locales de la Iglesia católica (sedes de movimientos apostólicos, capillas, conventos, locales parroquiales, etc). A modo de mero ejemplo, dentro de otros muchos, la primera Comisión Obrera a nivel de todo el Estado se fundará en los locales de la HOAC de Bilbao, y el momento de coordinación estatal mayor en la clandestinidad se realizará en un convento de Pozuelo de Alarcón en 1972, donde son detenidos los dirigentes estatales de CC.OO, que serian conocidos a través del famoso proceso 1.0001.
En el País Vasco el surgimiento de CC.OO está clarísimamenté vinculado a los militantes de HOAC, y en especial a V. Gómez Lavín, organizador de la primera huelga que se conoce en la Firestone desde su fundación, creador de las reuniones de coordinación de los jurados de empresa de Bilbao y artífice importante del nacimiento de la primera Comisión Provincial Obrera de Euskadi y de todo el Estado... Hay que señalar que, de los cinco trabajadores representantes de la Comisión Obrera de Vizcaya, tres son militantes de la HOAC. Es importante constatar que, sobre siete detenidos acusados de asociación ilegal en el primer proceso incoado en 1964 contra las comisiones obreras de la provincia de Vizcaya, seis pertenecen a la HOAC. En el origen y desarrollo de las CC.OO en Asturias van a desarrollar un gran papel los militantes de HOAC, en especial los de Mieres. El clásico militante de HOAC, Jacinto Martin, publicará en el 1967 en ZYX el libro Comisiones Obreras, primer escrito sobre este movimiento, que será secuestrado por el Gobierno. También habrían de ser clave los militantes hoacistas en el nacimiento de CC.OO en Santander, Zaragoza y Pamplona. En Madrid las CC.OO se extendieron en gran medida a través de los GOES de la HOAC.

En Cataluña es durante el mes de noviembre de 1964 cuando se llega a un acuerdo entre miembros del PSUC y diversos dirigentes de ASO (Acción Sindical Obrera), entre los que se hallan diversos católicos. La asamblea obrera fundacional para constituir la Comisión Obrera de Barcelona tendrá lugar en la parroquia barcelonesa de San Medín, y a ella asisten trescientos trabajadores. Esta Comisión Obrera está compuesta por militantes o simpatizantes del PSUC y por militantes católicos de ASO, también algunos sindicalistas socialistas y otros de JOC, HOAC y ACO (Acción Católica Obrera), movimiento apostólico de adultos ex-jocistas. Poco después, tras el surgimiento de tensiones entre los militantes comunistas y los de ASO, éstos terminan saliendo de Comisiones Obreras por afirmar que los comunistas las manipulan per¬manentemente. Semejante toma de postura de ASO provocará el gradual alejamiento de CC.OO de algunos militantes católicos, que seguirán vinculados a ASO. Otros miembros de HOAC, sin embargo, seguirán dentro de CC.OO, a pesar de la campaña anticomunista de ASO...

En Andalucía, concretamente en Sevilla, Comisiones Obreras son impulsadas por militantes católicos y militantes comunistas, que se reúnen en los locales de VOS (Vanguardia Obrera Social). La fertilidad de los grupos de acción apostólica resulta enorme: en este año USO (Unión Sindical Obrera), al principio sindicalista autogestionaria, es creada por disidentes de UGT y militantes de JOC; en Barcelona militantes de JOC ocupan al mismo tiempo la dirección de USO. Seriamos injustos si no dejásemos constancia del enorme significado de USO en la clandestinidad, durante el tiempo de emergencia de CC.OO, USO llega a ser tan importante como Comisiones.

Carlos Diaz. España canto y llanto. ACC. Madrid 1996. Pág 431 y ss (usando como fuente principal a Díaz Salazar).
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También en el mismo año de 1960, y asimismo creada por militantes católicos de VOS, movimiento apostólico obrero dirigido por los jesuítas, surge el sindicato AST, muy activo entre 1966 y 1970 y siempre en conflicto dentro de Comisiones Obreras. Entre 1969 y 1970 se transformará en ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores), adoptando ahora un ideario marxista-leninista-maoista, implantado en Madrid, Pamplona, Sevilla y Huelva, apoyado por "La Voz del Trabajo», órgano de prensa de VOS. Sindicato aconfesional, unitario, y con un programa revolucionario "frente al reformismo de ASO» creado en 1962 por militantes de STV (Solidaridad de Trabajadores Vascos), está vinculado con un amplio espectro que va desde el republicanismo hasta la CNT y el SOC pasando por el PNV y por la UGT.

A principios de los sesenta, STV se asocia con UGT y CNT para crear la AS (Alianza Sindical). Otra organización sindical con una presencia cualificada de militantes católicos era el FOC (Front Obrer de Catalunya], rama sindical del FLP, disuelta en 1969 y escindida de Comisiones Obreras, tras de lo cual crean la tendencia autónoma. Militantes jocístas, hoacístas y miembros radicalizados del SOC están presentes en el FOC, que intenta constituirse en la vanguardia de la lucha obrera. Como recuerda el profesor Rafa¬el Díaz-Salazar, el FOC empieza a perfilarse como la única alternativa seria de izquierda al PCE, con la pretensión además de conciliar marxismo y cristianismo, empresa muy en boga en los años sesenta. Crecerá numéricamente y en prestigio, hasta el punto de que en el verano de 1968 la dirección política del FOC se plantea tomar la dirección de la lucha obrera en Barcelona.
Escindidos de Comisiones Obreras crean Plataformas Anticapitalistas, activas sobre todo en Cataluña, de las cuales surgirá la 0IC (Organización de izquierda Comunista), en donde militan católicos, miembros de Cristianos por el Socialismo, y algunos sacerdotes, y que más tarde se unirá al MC ('Molimiento Comunista). Militantes trotskistas del FOC crearán la LCR (Liga Comunista Revolucionaria) en 1971. Otros se orientarán hacía el PCI (Partido Comunista Intemacionalista) que luego se convertirá en PTE (Partido del Trabajo de España). A su vez una escisión del PCI creará Bandera Roja, de la que, entre 1970 y 1974, será dirigente Alfonso Carlos Comin. Esta organización, ante la imposibilidad de hacerse con la dirección y control de Comisiones Obreras, formará una coordinadora aparte.

- LCR y PCI volverán al seno de Comisiones Obreras.
- OSO (Oposición Sindical Obrera) será otro de los grupos sindicales operantes en estos años. Constituye la vertiente sindical del PCE, pero cuenta con reducidísima implantación.

En 1962 los militantes obreros católicos en calidad de cuadros organizativos, de apoyo económico e impulsores: ante la presencia de más de ciento cincuenta mil obreros en huelga durante la primavera (45.000 asturianos, 50.000 vascos y 70.000 catalanes), monseñor Pía i Deniel vuelve a apoyar las acciones de la HOAC y la JOC, entonces represaliadas por unos ministros miembros del Opus Dei y por un jefe de Estado confesionalmente católico: El dia 15 de mayo de ese año Ecclesía publicó un editorial titulado Las cosas son como son, en el que defendía el derecho de huelga, o como lo llamaba expresamente la adopción de un paro voluntario. El día 18 de ese mes el periódico del Movimiento Arriba publicó un editorial titulado Al César lo que es del César, en el que criticaba a la revista Ecclesia, acusándola de hacer causa común con los enemigos del régimen. Asimismo el periódico Pueblo afirma: 'Las HOAC han sido instrumentos de frustración de muchos empeños sindicales positivos, en ellas han prosperado auténticos sindicatos católicos camuflados frente a los sindicatos unidos de los trabajadores que constituyen la Organización Sindical Española... Quede bien claro que hasta la fecha todos hemos extremado la prudencia para enjuiciar este caso de quebrantamiento de l la unidad sindical española; pero de ahora en adelante ya no va a suceder'.
Por su parte J. Labadie. ex-gobernador civil de Asturias y consejero nacional del Movimiento habla de 'la influencia de corrientes de oposición fomentadas desde el interior por fuerzas que gozan de total impunidad, como son las de JOC y HOAC... tras las que indudablemente se escudan organizaciones subversivas que hacen su propio juego... y siembran con el pretexto del apostolado social actitudes de descontento. Otros sectores de oposición proceden de fuerzas confesionales, principalmente HOAC y JOC, apoyadas en un clero inquieto. Ante estos hechos monseñor Plá i Deniel escribe sendas cartas de protesta a los ministros Camilo Alonso Vega, para que levantase las multas y condenas impuestas a los dirigentes de HOAC y JOC, y a Fernando María Castiella, diciendo: 'No se permite ni la cita de la Mater et Magistra, si se estima que va en contra de lo legislado por el Estado. ¿No sería más lógico que se reformase lo que hubiera que reformar para estar en armonía con la Mater et Magistra en un Estado que se define como católico?'.

El cardenal Pía i Deniel estaba empeñado en que los gobernantes llevaran hasta su fin la coherencia de la confesionalidad católica del Estado y, desde esa falta de coherencia, les criticaba. Como una radical coherencia hubiese llevado a una total transformación del régimen y hasta de importantes aspectos del sistema, los gobernantes españoles siempre fueron incoherentes (Diaz Salazar, R: Iglesia, dictadura y democracia. Ed. HOAC. Madrid, 1981, pp. 191-193).

Consciente de la enorme fuerza de oposición de HOAC y de JOC, el mismísimo Francisco Franco ataca a los movimientos apostólicos en un discurso del 27/5/1962 en Garabitas, ante 14.000 ex-combatientes enardecidos que le escuchan gritar: Nuestra prosperidad y nuestra paz interior les duele e irrita (al comunismo y al liberalismo), y por ello se pretende llevar su infiltración a todas las organizaciones nacionales, incluso hasta áre¬as tan opuestas por su ideario como son las organizaciones seglares de nuestra Iglesia, parasitadas muchas veces por la infiltración de sus agentes.

En 1963 el régimen secuestra la revista Juventud Obrera. En 1964 se crea la editorial ZYX por 700 militantes de HOAC: funcionó como editorial popular y como estructura paralela de canalización de actividades hoacistas, que por motivos de la crisis de la Acción Católica se veía impedido hacer este movimiento apostólico por otros cauces. ZYX se convertirá en una de las editoriales más impor¬tantes, y desde luego en la pionera de la difusión de literatura, cultura y formación obre¬ra. En esta editorial se dará una histórica convergencia entre antiguos anarquistas, comunistas y socialistas convertidos al cristianismo en la HOAC, hoacistas sin estos antecedentes, pero con opción de clase, y universitarios católicos con opción de cla¬se, como C. Díaz, J. M. Oriol y otros. ZYX- sufrirá multas y secuestros sistemá¬ticos (Díaz-Salazar, R: Op. Cií. p. 226). Sobre esa convergencia histórica véase el testimonio de Juan Gómez Casas, luego primer secre¬tario de CNT tras la muerte de Franco, en Los cruces de caminos (Ed. CNT, Paris, 1984).

Como señala Guy Hermet (profesor del Instituto de Estudios Políticos de París y buen conocedor de los temas españoles), las asociaciones que dependen de la Iglesia tienen más miembros que el Movimiento falangista y todos los partidos, grupos y sindicatos clandestinos juntos. Las asociaciones de apostolado laico cuentan con cerca de 1.900.000 miembros, mientras que la Falange y sus anexos femeninos no reúnen más que 1.200.000 y los grupos ilegales cuentan como máximo algunas decenas de millares de miembros. Los partidos comunistas, que reagrupan la mayor parte de la oposición clandestina organizada, oscilan entre 5.000 y 30.000 adherentes, los diferentes grupos de apostolado obrero y de empleados, que son los más marcados por preocupaciones políticas y sindicales, totalizan unos 235.000 miembros. Las asociaciones católicas obreras constituyen la punta de lanza de la oposición al régimen; son ellas las que juegan desde hace diez años un papel de sustitución de los partidos y sindicatos de clase prohibidos, ejerciendo una especie de monopolio de la formación de militantes sindica¬listas. Ellas crean igualmente la única prensa obrera existente legalrnente en España después de 1939 gracias a las publicaciones ¡Tú'., Signo, La Voz del Trabajo, Juventud Obrera, Boletín de lo HOAC.

Carlos Diaz. España canto y llanto. ACC. Madrid 1996. Pág  431 y ss (usando como fuente principal a Díaz Salazar)

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