miércoles, 25 de enero de 2012

TÉCNICA Y TRABAJO: ¿Quién puede apropiárselas?


Reproducimos las palabras de uno de los más destacasdos representantes del pensamiento en el mundo obrero. El ruso Pedro Kropotkin explica en su obra, el apoyo mutuo, lo determinante del factor colaborativo en el desarrollo del progreso científico tecnico como fruto del trabajo. Trabajo y concocimeinto solidario, ya no sólo entre los himbres y mujeres de una misma época, sino como caudal acumulado que cada generación recibe en gratuidad , como una suerte de patrimonio solidario, de las generaciones predecesoras. Tras explicarlo ampliamente, con múltimples ejemplos, la conclusión no puede ser más evidente. ¿Quién tiene derecho a apropiarse de los frutos del trabajo? 
El pensador de Rodin
Cada máquina tiene la misma historia: larga historia de noches en blanco de miseria; de desilusiones y de alegrías, de mejoras parciales halladas por varias generaciones del obreros desconocidos que venían a añadir al primitivo invento esas pequeñas nonadas sin las cuales permanecería estéril la idea más fecunda. Aún más: cada nueva invención es una síntesis resultante de mil inventos anteriores en el inmenso campo de la mecánica y de la industria. Ciencia e industria, saber y aplicación, descubrimiento y realización práctica que conduce a nuevas invenciones, trabajo cerebral y trabajo manual, idea y labor de los brazos, todo se enlaza. Cada descubrimiento, cada progreso, cada aumento de la riqueza de la humanidad, tiene su origen en el conjunto del trabajo manual y cerebral, pasado y presente. Entonces, ¿qué derecho asiste a nadie para apropiarse la menor partícula de ese inmenso todo y decir: "Esto es mío y no vuestro"?
Pedro Kropotkin. El apoyo mutuo.

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