miércoles, 13 de agosto de 2014

MUNDO NUEVO

"Los niños son el mundo nuevo. Todos los soñadores son niños. Lo son aquellos a quienes mueve la delicadeza y la bondad; aquellos en cuyo pecho palpita el amor por la libertad y la cultura; los que gozan con la felicidad del prójimo; los que sienten latir sus corazones; quienes se sienten capaces para mitigar el sufrimiento; los que asisten a los desvalidos. Esos son también niños. No lo son quienes han perdido la fe en la bondad del hombre y no ven en cada criatura un hermano, aquellos quienes aqueja la suficiencia y la arrogancia. Si la ingratitud forma parte de tu corazón, no entres. No eres niño"


Cartel que presidía la casa-escuela en la que se refugiaban de la guerra un puñado de niños, en el Pirineo en 1939. La profesora, La maestra Roca, había convertido una casa campesina heredada de sus padres  en un santuario de la infancia. Era maestra y madre para 30 niños que se cobijaban bajo sus alas como polluelos. La ayudaba su hijo Floreal de 12 años. Un campesino y su burro acarreaban los abastecimientos desde el fondo del valle. Las necesidades estaban lejos de ser cubiertas, especialmente en calorías y ropa de invierno, pero el olvido de los bombardeos y la guerra del mundo viejo había recuperado pronto a aquellos niños, que efectivamente estaban saboreando un mundo nuevo. 

Esto fue contado por Emma Goldman, que en sus visitas a España, pudo dar fe de estas experiencias. Citado en Emma Goldman, anarquista de ambos mundos. La linterna sorda. Madrid. 2011

martes, 12 de agosto de 2014

Ética de la solidaridad, Jòsef Tíschner

Joser Tisher fue uno de los más importantes 
impulsores del sindicato obrero Solidaridad en Polonia. A continuación exponemos algunas reflexiones sobre el trabajo y la solidaridad de su libro "Ética de la Solidaridad", gracias a la aportación de una amiga cuyo blog , que recomendamos es 

http://convistasalhorizonte.blogspot.com.es/

La solidaridad de las conciencias.
"¿Qué significa ser solidarios? Significa compartir la carga de los demás. Ningún hombre es una isla. Estamos unidos, incluso cuando no somos conscientes de esta unidad. Cuando nace la solidaridad se despierta la conciencia, y aparecen entonces el lenguaje y la palabra (...) La solidaridad habla, llama, grita, afronta el sacrificio. Entonces la carga del prójimo se hace a menudo más grande que la nuestra."

Comunidad.
"El fundamento de la solidaridad es la conciencia, y lo que estimula su nacimiento es el grito del hombre maltratado por otro hombre. La solidaridad establece vínculos singulares entre los hombres: el hombre se une a otro hombre para auxiliar a quien necesita ayuda. Yo estoy contigo, tu estás conmigo, estamos juntos por él. ¿Que está antes? ¿El nosotros o el por él? Una comunidad de solidaridad se diferencia de las otras por el hecho de que en ella está antes el por él y después el nosotros. Ante todo está el herido y su grito. Después se atiende a la conciencia que es capaz de escuchar y entender ese grito. Sólo en este momento nace la comunidad."

Diálogo.
"El diálogo auténtico provoca una verdadera revolución en la vida de los hombres y de las sociedades. El diálogo descubre la verdad. Restituye a las cosas y a los problemas su verdadero aspecto. 
La primera condición del diálogo es la capacidad «identificarse» con el punto de vista del otro."

"Pasar por el mundo de sufrimientos del trabajador y dar testimonios; esto es lo que es la solidaridad de las conciencias. Dar testimonio significa ante todo llamar a las cosas por su nombre, emplear un lenguaje coherente con las cosas. Dar testimonio significa también suscitar la censura de la gente ante el dolor innecesario del trabajador (...) Surge la esperanza de que las cosas se puedan cambiar. Los hombres del diálogo de la solidaridad deben cuidar esta esperanza como se cuida a los ojos de la cara."

 Trabajo.
"La medida del trabajo es la vida humana a cuyo servicio está. El trabajo que no es portador de vida sino de destrucción, de enfermedad y de muerte, es un trabajo dañino, o mejor, ni siquiera es un trabajo.(...) El trabajo explotado en vez de crear divide y, dividiendo, se convierte en amenaza de muerte. La mentira del trabajo es la explotación."

Sufrimiento.
"El dolor del explotado es sobre todo un sufrimiento moral. La explotación hace daño como lo hace la mentira o la traición.
Un hombre explotado se siente traicionado. (...) Lo peor no es el hambre, ni la fatiga, ni el agotamiento físico. Lo peor es esa oleada de perversa traición que irrumpe en cada jornada laboral, en cada hora de trabajo.
La rebelión contra la explotación es un deber fundamental de la conciencia."

Arte.
"El arte descubre el sentido más profundo de la existencia y confiere un nuevo valor a la vida. La poesía es ese arte que «convierte en ángeles a los comedores de pan»."
"La obra de arte no nos permite olvidar. El monumento hace duraderos aquel acontecimiento, lo garantiza contra el olvido y contra la labor destructora del tiempo.
La obra de arte nos coge de la mano y nos conduce hacia aquello que está en la raíz, hacia la verdad esencial.
El monumento relata la tragedia pasada para que esta tragedia no se repita nunca más."

miércoles, 6 de agosto de 2014

Pedro Kropotkin contra la eugenesia

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Kropotkin asistió en 1912 en Londres a un congreso sobre eugenesia. El control de la población y la selección de los "mejores individuos" estaba muy en boga por aquellos años como florecimiento de las teorías neomalthiusianas. Aunque teorías de origen burgués, se estaban infiltrando en el movimiento obrero de la mano de intelectuales que poco tenían que que ver con el trabajo manual y poco tenían que ver con la pobreza.  Kropotkin se opuso furibundamente a estas modas. reproducimos el extracto de una carta a un amigo y su intervención de apenas 7 minutos en el citado congreso:


Muy estimado Jean:
(…).
Regresé ayer de Londres, del Congreso de los « eugenistas ». Se habló de la «Esterilización » de los « indeseables », era el colmo, y, entre los ingleses; un odio sordo a los pobres. Si « vejez pudiera », los habrían capado a todos. Tomé la palabra. Hay que decir que algunos, como Loria, el economista italiano, hablaron muy bien contra esta  corriente; pero éramos unos cuantos dentro de la masa de los « esterilizadores »
(…)
Buenos abrazos Pedro

Intervención de Pedro Kropotkin en el congreso sobre eugenesia celebrado en Londres en 1912

Permítanme hacer algunos comentarios: uno sobre las ponencias presentadas por el profesor Loria y el profesor Kellogg, y otro de carácter más general sobre los efectos y las limitaciones de la eugenesia.
En primer lugar debo expresar mi gratitud al profesor Loria y el profesor Kellogg por haber ampliado la discusión sobre la gran cuestión que todos tenemos en el corazón, la prevención del deterioro y la mejora de la raza humana mediante el mantenimiento de la pureza del conjunto común heredado de la humanidad. Tras admitir la posibilidad de una selección artificial en la raza humana, el profesor Loria pregunta: "¿Con qué criterio vamos a hacer la selección?" Tocamos aquí el punto más importante de la eugenesia y de este Congreso. Vine esta mañana con la intención de expresar mi profundo pesar ante el estrecho punto de vista con que se enfoca la eugenesia hasta ahora, con la excepción de nuestras discusiones de todo este vasto dominio en que la eugenesia entra en contacto con la higiene social. Esta excepción ya produjo una impresión desfavorable en una serie pensadores en este país, y me temo que esta impresión se pueda extender a toda la ciencia. Felizmente los dos documentos que acabo de mencionar ampliaron el campo de nuestras discusiones.
Antes de que la ciencia esté capacitada para asesorarnos en cuanto a las medidas que tomar para la mejora de la raza humana, ella debe abarcar primero con sus investigaciones un campo muy amplio. En lugar de esto, se nos pidió que discutiéramos no de los fundamentos de una ciencia que se tienen que elaborar aún, sino de una serie de medidas concretas, algunas de las cuales son de carácter legislativo. Ya se sacaron conclusiones de una ciencia antes de que sus propios elementos se hubieran establecido.
De este modo se nos pidió que sancionáramos, después de un examen muy rápido, los certificados de matrimonio, el maltusianismo, la notificación de determinadas enfermedades contagiosas, y especialmente la esterilización de los individuos que pueden ser considerados como indeseables.
No pierdo de vista las palabras de nuestro presidente, que indicó la necesidad de concentrar nuestra atención en los aspectos hereditarios de esta parte de la higiene social,  pero reafirmo que por consideraciones que soslayan sistemáticamente la influencia del entorno en la validez de lo que se transmite por herencia, el Congreso transmite una idea  completamente falsa a la vez de la genética y la eugenesia. Para utilizar la palabra de moda, corre el riesgo de la "esterilización" de sus propias discusiones. De hecho, semejante separación entre el entorno y la herencia resulta imposible, como acabamos de verlo en la ponencia del profesor Kellogg, que nos ha demostrado cómo es baladí aplicar medidas eugenésicas, cuando algunos agentes activos inmensamente poderosos, como la guerra y la pobreza, obran de consuno para contrarrestar tales medidas.
Otro punto de importancia es el siguiente. La ciencia, es decir, la suma total de la opinión científica, no considera que todo lo que debemos que hacer es alabar esa parte de la naturaleza humana que induce al hombre a tomar el partido de los débiles, y luego actuar en la dirección opuesta. Charles Darwin sabía que los pájaros que suelen traer pescado desde una gran distancia para alimentar a uno de sus compañeros ciegos eran también una parte de la Naturaleza, y, como él nos lo dijo en Descent of Man, semejantes hechos de apoyo mutuo eran el principal elemento de la preservación de la raza, tales hechos de benevolencia nutren el instinto sociable, y sin este instinto ni una sola raza podría sobrevivir en la lucha por la vida contra las fuerzas hostiles de la naturaleza.
Mi tiempo de palabra es corto, por eso sólo voy a tomar una cuestión entre las que vimos: ¿tuvimos alguna discusión seria sobre el informe de la Asociación de criadores norteamericanos, que abogan por la esterilización? ¿Hicimos un análisis serio de las declaraciones vagas de este Informe sobre los efectos fisiológicos y mentales de la esterilización de los débiles mentales y los presos? ¿Se planteó algún tipo de objeciones cuando la esterilización se representó como un poderoso medio disuasorio contra ciertos delitos sexuales? A mi parecer, el profesor McDonnell tenía toda la razón cuando hizo la observación de que era prematuro hablar de esas medidas en el momento en que los mismos criminólogos están llegando a la conclusión de que el criminal es "un producto manufacturado", un producto de la propia sociedad. Él se quedó con los pies en la tierra firme de la ciencia moderna. Presenté en mi libro sobre las cárceles algunos hechos sorprendentes, sacados de mi propia observación atenta de la vida en la cárcel desde dentro,  y yo podría aducir hechos aún más asombrosos para mostrar cómo las aberraciones sexuales, descritas por Krafft Ebing, son a menudo los resultados del universo carcelario, y cómo los gérmenes de ese tipo de criminalidad, de estar presentes en el preso, se vieron siempre agravados con la prisión.
Pero crear o agravar esta suerte de perversión en nuestras cárceles, luego castigarla por medidas predicadas en este Congreso, es sin duda uno de los mayores crímenes. Así se mata cualquier fe en la Justicia, se destruye todo sentimiento de obligación mutua entre la sociedad y el individuo. Se ataca la solidaridad inscrita en la raza, la mejor arma de la raza humana en su lucha por la vida. Antes de conceder a la sociedad el derecho de la esterilización de las personas afectadas por la enfermedad, la debilidad mental, el fracaso en la vida, la epilepsia (de pasada señalo que el escritor ruso que tanto admiran ustedes en este momento, Dostoievski, era un epiléptico), ¿acaso no es nuestro deber sagrado estudiar cuidadosamente las raíces sociales y las causas de estas enfermedades?
Cuando los niños duermen hasta la edad de doce y quince años en la misma habitación que sus padres, exhiben los efectos de los primeros despertares sexuales con todas sus consecuencias. No se puede luchar contra efectos tan ampliamente extendidos por la esterilización. En este mismo momento 100.000 niños necesitan alimentos a consecuencia de un conflicto social. ¿No es el deber de la eugenesia estudiar los efectos de una privación prolongada de alimentos sobre esa generación que fue sometida a semejante calamidad?
Destruyan las villas miseria, construyan viviendas sanas, dicten la abolición de esa promiscuidad entre niños y personas en plena madurez, y no teman, como suele ser el caso, "hacer socialismo", recuerden que para pavimentar las calles, para llevar un suministro de agua para una ciudad, ya eso es lo que se llama "hacer socialismo", y habrán mejorado el plasma germinativo de la próxima generación mucho más de lo que podrían haberlo hecho por una serie de de esterilización. Y ahora, planteadas estas cuestiones, ¿no les parece que el problema de saber quiénes son los ineptos debe necesariamente pasar a ser el primero? ¿Quiénes son, en efecto? ¿Los trabajadores o los ociosos? ¿Las mujeres del pueblo, que amamantan a sus hijos ellas mismas, o las damas que son inaptas para la maternidad porque no pueden seguir todos los deberes de una madre? ¿Quiénes producen degenerados en las villas miseria, o quiénes producen degenerados en palacios?


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jueves, 24 de julio de 2014

24 julio de 1942. Joan Peiro. Ministro, anarquista y olvidado

Ministro, anarquista y olvidado

Peiró en la cooperativa de vidrio de Mataró,
en la que trabajo toda su vida
El 24 de julio de 1942, Joan Peiró fue fusilado en el cementerio valenciano de Paterna. Dirigente obrero, autor de una notable labor periodística, Peiró comenzó su militancia anarcosindicalista en una fábrica de vidrio de Mataró y la culminó como ministro de Industria en el Gobierno de la República que presidió Largo Caballero. Pocas estrellas brillaron como la suya en el extenso firmamento anarquista español. Pero, al contrario de lo que ha pasado con Durruti o con otros héroes de la épica libertaria, Peiró nunca ha sido un personaje de culto. Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti murieron como héroes, el primero en los combates contra los sublevados en Barcelona en julio de 1936 y el segundo unos meses más tarde en el frente de Madrid. Subieron a los altares de la literatura anarquista. A Joan Peiró, pese a ser ejecutado por los franquistas, siempre se le ha hecho pagar la factura de la moderación y de su apego a la realidad.

Joan Peiró dedicó su vida a ajustar el anarquismo al reloj de la historia
Su discurso, como el de Ángel Pestaña o Salvador Seguí, partidarios de una organización obrera disciplinada, procedía del mundo industrial, de trabajadores con oficio adquirido y experiencia sindical en los sectores más desarrollados de la industria catalana. Por el contrario, el discurso de otros dirigentes anarquistas como Ascaso, Juan García Oliver o Durruti, emanaba de los grupos de acción, de obreros poco especializados y sin oficio conocido que siempre consideraron la calle como el escenario de la "gimnasia revolucionaria" frente al Estado.
Esas dos formas de entender la revolución y el papel de los anarquistas en los sindicatos provocaron, desde comienzos de la Segunda República, una profunda división en el anarcosindicalismo español. Peiró, pese a su actitud crítica ante la FAI, nunca se mostró de acuerdo con aquellos dirigentes que, como Pestaña, apoyaron un alejamiento absoluto de la CNT. Intentó más bien el camino opuesto: sumar esfuerzos, en vez de dividirlos, construir un "frente obrero antifascista". En realidad, Peiró fue uno de los escasos dirigentes de la izquierda española que se tomó el peligro fascista en serio, aunque de poco o nada sirvieron sus esfuerzos.
Tras el golpe militar de julio de 1936, en aquella atmósfera caliente de destrucción del adversario y de sueños igualitarios, cuando en Cataluña propietarios y clérigos caían asesinados a cientos, denunció la actuación de los grupos incontrolados, "los actos de terrorismo individual", y abordó los problemas que la revolución y la guerra planteaban a la República. Según sus argumentos, para vencer al fascismo era imprescindible desarrollar un importante esfuerzo económico en la retaguardia y organizar y disciplinar las milicias en el frente.
Ese discurso de orden y disciplina llevó a la CNT al Gobierno de la República el 4 de noviembre de 1936. Peiró fue nombrado ministro de Industria. En su breve periodo de gestión, elaboró un proyecto de incautación e intervención de la industria civil y mantuvo un enfrentamiento con la Generalitat a propósito de las exportaciones y la obtención de divisas. Cuando, después de los sucesos de mayo de 1937, Azaña encargó a Negrín la formación de un nuevo Gobierno sin la CNT, Peiró acusó a los comunistas de haber provocado la crisis y denunció la represión desencadenada contra el POUM. Tras la ocupación de Barcelona por el ejército de Franco, pudo escapar a Francia.
La invasión de Francia por parte de las tropas alemanas, iniciada en mayo de 1940, permitió la captura de miles de republicanos españoles allí refugiados. Muchos acabaron exterminados en campos de concentración nazis. Algunos de los más distinguidos, reclamados por Ramón Serrano Suñer, ministro de la Gobernación, y con la destacada intervención de José Félix de Lequerica, embajador español en Vichy, fueron entregados a las autoridades franquistas por la Gestapo, sin necesidad de procedimientos legales ni tratados de extradición. El 21 de octubre de 1940, un juicio sumarísimo condenó a varios de ellos a muerte. En ese grupo estaba el socialista Julián Zugazagoitia, ministro de la Gobernación de la República, ejecutado el 9 de noviembre. Unos días antes, el 15 de octubre, había sido fusilado Lluís Companys, presidente de la Generalitat. Un año más tarde fue entregado Joan Peiró, a quien la hora de la ejecución le llegó en julio de 1942. Los tres habían denunciado sistemáticamente la brutal violencia del verano de 1936 en la zona republicana y habían contribuido a salvar la vida de numerosos políticos de la derecha y miembros del clero.
Acabada la guerra, las cárceles, las ejecuciones y el exilio metieron al anarquismo en un túnel del que ya no volvería a salir. En la memoria colectiva del movimiento libertario se agrandó la figura de Durruti, con su pasado novelesco y sus hazañas de héroe, y quedó en la oscuridad la de Peiró, un obrero que dedicó su vida a fabricar bombillas, organizar sindicatos y ajustar el anarquismo al reloj de la historia.
Ni siquiera su trágico final sirvió para redimirle. Ejecutado por los franquistas, ensombrecida su memoria por la épica del anarquismo destructivo y de acción, olvidado por las historias que dicen recuperar a las víctimas del franquismo. Así ha acabado Joan Peiró. Incluso hoy, cuando se recuerda a otros políticos ilustres del republicanismo o del socialismo, su tragedia sigue siendo un episodio menor.
Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.
http://elpais.com/diario/2008/10/23/opinion/1224712805_850215.html

martes, 22 de julio de 2014

Francisco Beltrán Odri. El alcalde que dimitió en solidaridad con los inmigrantes

Francisco Beltrán Odri, in memoriam. 1924-2013.


 Cuando nos fuimos a vivir a Zaragoza, Julián Gómez del Castillo siempre nos contaba que en Fraga, población del oriente aragonés de unos 15.000 habitantes, hubo un alcalde que dimitió en solidaridad con los más débiles. Siempre lo puso de ejemplo de dignidad en la vida política. Una tarde de verano del año 2004 fuimos a verle. Rosario y Francisco nos recibieron calurosamente en su casa sencilla del centro de Fraga.



La entrada de la casa la presidía un gran retrato de Guillermo Rovirosa: “Le debo muchas cosas” nos dijo cariñosamente. Pasamos una tarde entrañable. Hablamos de todo, especialmente de su vida y su compromiso político. Es por eso que al enterarnos de su fallecimiento, en señal de gratitud y para dar a conocer su testimonio, nos sentimos en la obligación de escribir estas letras. Letras fruto de esa larga conversación y alguna otra posterior, de los artículos de prensa que él mismo nos pasó, y de la preciosa semblanza que escribió el sacerdote Ramón Prat i Pons.
“Sisco”, apodo cariñoso con el que era conocido Francisco Beltrán Odri, nació en Fraga (Huesca) el 11 de noviembre de 1924. Su padre, jornalero, su madre, limpiando casas ajenas para completar un jornal sinónimo de pobreza. La casa de su infancia estaba en la zona más pobre de Fraga. Tanto es así que parte de ella estaba excavada en la propia roca de la montaña. A los 8 años ya conoció la amargura del trabajo forzado: ayudante de pastor, peón de albañil o labores del campo fueron su temprana  escuela. La pobreza se agudizó más durante la guerra y la postguerra. Su padre, militante del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) tuvo que exiliarse a Francia, con lo que esto suponía de estigma y miseria en aquella España tercer mundo. Así fue la infancia de Francisco, como la de tantos otros militantes: miseria, persecución, trabajo forzado, ausencia de escuela, padre forzosamente ausente... y sin embargo ¿cómo explicar los frutos posteriores de vidas íntegras entregadas amorosamente a los demás? Sólo encuentro una respuesta: el amor a un Ideal de justicia y honradez trasmitido en esa familia fue capaz de transcender ampliamente todo sufrimiento, y transformar lo que podía haber sido resentimiento y amargura en generosidad y entusiasmo.
Ese amor al Ideal cobró una nueva dimensión al descubrir la fe y encontrarse con el Cristo de los evangelios. Cómo el mismo cuenta, “con 14 años yo era analfabeto. Mi madre y el cura decidieron enviarme a Lérida para asistir a unas charlas sobre religión. Accedí, no por devoción, sino porque daban muy bien de comer. Pero en la charla del sacerdote escuche: Bienaventurados los pobres... bienaventurados los que luchan por la justicia...”. Su conversión no estuvo exenta de sufrimientos. Su padre, exiliado en Montauban (Francia), al enterarse, dejó de hablarle por considerarlo una traición a la clase obrera. Francisco, tras una larga convalecencia en la que se vio obligado a permanecer enyesado inmóvil  durante 6 meses fruto de una enfermedad laboral, profundizó en esa espiritualidad cristiana recién conocida de la mano de las obras de Carlos de Foucauld y de Joseph Cardinj. "Al conocer a Jesús, adquirí el compromiso de luchar por los pobres y me prometí a mi mismo luchar por el movimiento obrero". Así descubrió al Jesús que está con los pobres y la necesidad de tender puentes entre la Iglesia y el mundo obrero, realidades que en las últimas décadas habían sufrido grandes desencuentros.  Comenzó a colaborar con su parroquia donde conoció la Juventud Obrera Católica (JOC) de la que sería presidente con 22 años, y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).
Esos puentes que se empezaban a tender, también dieron sus frutos en el plano personal. En 1957, el obispo de Lérida invitó a Sisco a participar en el Congreso Mundial de Jóvenes Trabajadores que se celebraba en Roma. Allí fue la primera vez que habló en público ante un gran auditorio. Fruto de su intervención quedó ya fichado por la policía de Franco. Allí también, nos contó con gran entusiasmo, se encontró con Cardijn... encuentro que le marcó para siempre.
A la vuelta del congreso sucedió lo que Beltrán consideró un milagro. De regreso a España, el tren debía parar dos horas en la estación de Lourdes. Sisco había escrito a su padre con la esperanza de que se pudieran ver. Le busco por toda la estación sin resultado. Ya cuando el tren estaba a punto de partir, entre los más de 3.000 jóvenes allí presentes oyó la voz de un joven que decía su nombre, que un padre estaba buscando a su hijo. Bajó del tren y sin decir palabra se abrazaron fuertemente y lloraron abrazados hasta que el tren emprendió su marcha. Seis meses después moría su padre. Sisco no pudo esta vez pasar la frontera porque estaba fichado por la policía. Pero su hermano le indicó que su padre antes de morir había recobrado la fe cristiana y recibió los santos sacramentos.
En 1959 se casó con Rosario, mujer indispensable para todo lo que vendría después. Fruto de ese amor nacieron  dos hijas y un hijo. De Rosario habló así Sisco: “Rosario ha sido fundamental en mi vida, todo lo que soy y he llevado a cabo se lo debo a ella; Ha sido para mí un auténtico testimonio de fe y una compañera fiel y silenciosa de compromisos cristianos”
Esos años posteriores fueron de compromiso creciente en su parroquia y en la HOAC, en gran medida por la influencia que ejercieron sobre él Guillermo Rovirosa y Tomás Malagón. En 1961 se tradujo la español la carta colectiva del episcopado francés titulada “El compromiso temporal” invitando a los cristianos a comprometerse en la transformación del mundo y sus estructuras. Su lectura causó un hondo impacto y fue decisivo para que diera el salto al mundo político, clandestino todavía en aquellos años. Ingresó en el Partido Socialista de Cataluña (PSC)  primero y posteriormente, tras su fundación en el Partido Socialista de Aragón (PSA). Fue con estas siglas con las que se presentó como candidato a diputado en las Cortes Constituyentes. Posteriormente fue diputado en el Parlamento de Aragón y participó en la fusión con el PSOE hasta que en 1979 dimitió para presentarse como alcalde por su ciudad. En las primeras elecciones ganó obteniendo 8 concejales. Las 3 siguientes elecciones a las que se presentó ganó con mayoría absoluta, consiguiendo 13 de los 17 concejales. De los 10 concejales de su partido, 10 provenía del mundo de Iglesia.
Durante los años que estuvo en política activa nunca cobró sueldo alguno. Vivió de su trabajo como mecánico. Los numerosos viajes que realizaba por toda España fruto de sus cargos los hacía con su coche y pagando la gasolina de su propio bolsillo. Ni secretaria tuvo. Es por eso que siempre ganó con holgadas mayorías, y fue profundamente querido por los más débiles de su ciudad, especialmente el colectivo gitano que le tenía verdadera pasión. Profesionalmente trabajó en el ramo del metal, lo cual le llevó, junto a un compañero de trabajo, a montar una empresa de venta y reparación de maquinaria agrícola.
El año 1992 sucedieron los dolorosos hechos que afectaron a un grupo de inmigrantes que habían venido a Fraga. En la ciudad se habían concentrado más de 700 inmigrantes, la mayoría sin papeles, buscando trabajo. Las autoridades advertían que la contratación de indocumentados estaba penalizada con una multa de medio millón de pesetas. Esto ocasionaba que la mayoría de los inmigrantes viviera sin trabajo y sin nada para comer. Como alcalde, Sisco insistía cada día al gobernador civil, y la respuesta consistió en aumentar la plantilla de la Guardia Civil. La oposición aprovechó la ocasión para fomentar una rebeldía contra el Ayuntamiento que, de hecho, era el único organismo que intentaba dar una solución digna a la situación, facilitando comida y dependencias municipales para que aquellas personas tuvieran un techo. Una buena parte de los vecinos exigía la expulsión de los inmigrantes. Incluso se llegó a perseguirlos, llegando a producirse palizas contra los inmigrantes, motivo por el que detuvieron a 12 jóvenes.
Este hecho abrió los telediarios nacionales. En Aragón y en Madrid, gobernaban los socialistas, la gente de Paco, y la solución que le daban era más dureza policial. Sisco defendía a los desgraciados y a quienes les ayudaban y también intentaba comprender a su pueblo que muchas veces actuaba más por miedo y desconocimiento que por racismo. Pero la calle acabó pidiendo más mano dura y menos debilidad del alcalde. A esto se sumó los disgustos en los despachos: Huesca, Zaragoza, Madrid...puertas cerradas. Uno de estos disgustos le costó el primer latigazo serio al corazón. El gobierno era de su partido, pero no se reconocía en él: “era un gobierno prepotente, me encontré en la soledad más absoluta”. Estos hechos supusieron un enfrentamiento con la ética cristiana. Después de una serena reflexión dimitió de todos los cargos públicos que ocupaba por motivos éticos y evangélicos.
El propio Sisco expuso más adelante  las razones de su dimisión: "No fue fruto únicamente de los sucesos que se produjeron a raíz de los inmigrantes. Mi ideal político -derivado de mi compromiso cristiano-fue siempre la lucha por la libertad y solidaridad. Me daba cuenta que el modelo de sociedad que se promovía era totalmente capitalista: un culto al dinero, el consumo y el poder. El hecho concreto de los inmigrantes acentuó mis conclusiones. Mi conciencia entró en una absurda contradicción: había de solidarizarme con los pobres, o continuar en el cargo practicando una política que no tenía nada que ver con mi compromiso cristiano.”
Cuando abandonó los cargos públicos su familia era más pobre que cuando había entrado. Esa es la prueba del nueve de la acción política. Tras dimitir, dedicó su tiempo al taller, a seguir leyendo y estudiando, a su mujer y a sus hijos, a seguir colaborando en la parroquia, en Caritas, a ayudar a las monjas de Sijena. Discrepó ampliamente y cada vez más de su partido, pero conservó su afiliación por un fuerte sentido de fidelidad al Ideal con mayúsculas, y a los viejos compañeros. De su paso por la política activa reconoció que para un cristiano la dificultad más angustiosa es la convivencia, poco democrática, con las estructuras del partido y las luchas por acaparar parcelas de poder.
No comprendía el pragmatismo en que se había instalado el PSOE pero seguía creyendo que “el futuro de la   humanidad avanzará hacia una sociedad solidaria que a través de la cultura y la enseñanza del pueblo, se erradicará la pobreza y se liberará a la sociedad de la esclavitud del materialismo salvaje que hoy vivimos”. Cuando se le preguntó si había valido la pena vivir ese compromiso político y en la Iglesia contestó: Gracias a la Iglesia descubrí la fe en Jesucristo. El amor a la Iglesia está dentro de mí, porque ha hecho de puente con la realidad de la fe. Todo aquello que ha resultado positivo a lo largo de mi vida ha sido posible gracias a haber encontrado la riqueza y radicalidad del Evangelio.
Hace unos días, su gran corazón, finalmente se cansó de latir. Ha muerto un militante cristiano, un político honrado, cuyas profundas convicciones morales y religiosas le llevaron a ver en la política el mejor modo de amar a sus hermanos. Desde estas páginas queremos ofrecerle un pequeño tributo a aquel que fue a la política a servir y no a servirse. Hoy más que nunca hacen falta políticos como él.

Autores: Rodrigo Lastra y Raquel Martínez

Primer Programa del Partido Socialista Obrero Español

El Partido Socialista Obrero Español se fundó clandestinamente en la madrileña taberna Casa Labra de Madrid, el 2 de mayo de 1879, en torno a 25 personas: 16 tipógrafos, cuatro médicos, un doctor en ciencias, dos joyeros, un marmolista y un zapatero. Encabezados por Pablo Iglesias, con lo que es el partido político más antiguo de España con funcionamiento ininterrumpido hasta la actualidad.
El primer programa del nuevo partido político fue aprobado en una asamblea de 40 personas, el 20 de julio de ese mismo año. Como partido obrero y de clase, el PSOE se adhirió a la II Internacional, que agrupaba a los partidos socialistas marxistas hasta su colapso ante la Primera Guerra Mundial. El PSOE fue el segundo partido socialista y obrero que se fundó en el mundo (sólo el Partido Socialdemócrata de Alemania, SPD, se había fundado con anterioridad). He aquí su primer programa:


domingo, 13 de julio de 2014

El sindicalismo de los empobrecidos


Estas experiencias nos demuestran que hoy más que nunca sigue siendo imprescindible que los oprimidos se organicen autogestionariamente para luchar por su dignidad. También aquí, en los países enriquecidos, necesitamos aprender de la lucha y sacrificio de los militantes de las maquilas ; de sus aciertos y errores, de las dificultades y obstáculos que enfrentan y de las claves de superación han ido descubriendo.
Autor: Equipo Felipe López
www.solidaridad.net  
 Las maquilas en Centroamérica
La sociedad de la opulencia practica una ceguera voluntaria, eliminando de su vista todo aquello que le devuelve su verdadera imagen. Por eso no se entera de que camina sobre el fango de la miseria ajena, del pillaje planetario de los recursos y de las vidas de carne y hueso de millones de trabajadores sacrificados en el altar de la frivolidad y el hiperconsumo. Las maquilas de Centroamérica son un escenario principal de este secreto ”tsunami” social que arrasa con la salud, la vida de miles y miles de personas cada año.
Entre los años 60 y los 70 comenzó el proceso de traslado de cierta industria de ensamblaje desde territorio de los Estados Unidos hacia Centroamérica. En los 90, con el gran impulso a la liberalización del comercio internacional y la globalización de la economía, el fenómeno ya se había expandido mundialmente, siendo el capital invertido no sólo estadounidense sino también europeo y asiático.
Esas industrias son comúnmente conocidas como 'maquilas', término que invariablemente se asocia a explotación laboral, falta de libertad sindical, salarios de hambre, largas y agotadoras jornadas de trabajo, malos tratos, primacía de la contratación de mujeres y de niñas. El 87% del empleo en las maquilas es femenino y son frecuentes los despidos en caso de embarazo, los abusos sexuales...
Numerosos estudios demuestran que realmente no benefician al país debido a las ventajas fiscales que disfrutan y a que los beneficios quedan dentro de la estructura empresarial de la multinacional. Por ejemplo en México sólo un 2% de materias utilizadas proviene del propio país. Además, los míseros salarios incluso se han reducido un 14.6% entre el 2001 y el 2011 quedando por debajo de la denominada “canasta básica” o el mínimo de subsistencia.
Toda esta reestructuración empresarial se produce mientras en los países del Norte cientos de fábricas cierran y dejan en paro a miles de trabajadores. Por ejemplo, en la década del 90 más de 900.000 empleos se perdieron en Estados Unidos en la rama textil y 200.000 en el sector electrónico. El proceso continúa aceleradamente, y hoy día las grandes transnacionales buscan maquilar prácticamente todo en el Sur, no sólo bienes industriales sino también partes de los negocios de servicios.
A pesar de las dificultades en las últimas décadas han surgido numerosas experiencias de lucha protagonizadas fundamentalmente por las mujeres explotadas en las maquilas.
Honduras. El testimonio de Evangelina Arqueta
En Honduras los trabajadores, que en su mayoría son muchachas, tienen que trabajar 6 días a la semana y 12 horas al día. No pueden ir a la escuela por la noche. Si van, la maquila las despide. Más de un cuarto de las empleadas han sido maltratadas en la maquila o han sido testigos de abuso como latigazos, patadas, o golpes a la cabeza. Los inspectores no pueden entrar a investigar lo que está ocurriendo, porque las compañías no les da permiso para entrar. El 34% de las mujeres tienen menos de 18 años de edad y el 13% tienen entre 12 y 15 años.
Una de esas explotadas es Lesley Margoth Rodríguez Solorzano, que empezó a trabajar a los 13 años haciendo suéteres para Liz Claiborne. A los 14 años colaboró en la creación de un sindicato por lo que la empresa despidió ilegalmente a 35 muchachas.
Lo mismo le ocurrió a Oneyda Hércules, acosada sexualmente y despedida. Llegó a ser la presidenta de la Asociación de Trabajadoras Textiles de Choloma Cortés y afirma: “He estado trabajando en las maquilas desde los 14 años y he vivido en carne propia la explotación a la que se somete a la mujer trabajadora en Honduras. Estas empresas se rigen bajo el principio de "más rápido, más barato y más flexible". Hay que mentalizar a la juventud de que cualquiera puede contribuir a cambiar las cosas. No tengo estudios pero no me quedo quieta ante lo que está pasando en el mundo”.
La misma historia se repitió entre abril del 2008 y enero del 2009 en la corporación Russell Atletic, filial de la multinacional Fruit of the Loom. 2.100 trabajadores de Jerzees quedaron en paro tras meses de lucha sindical. Sin embargo, continuó el hostigamiento, las listas negras para no poder ser contratados en ninguna otra empresa, incluso amenazas de muerte, persecución con vehículos y saqueo de la oficina sindical.
Pero su lucha se hizo internacional y recibió el apoyo de otros sindicatos, de asociaciones de estudiantes en los EEUU y de 109 universidades, que decidieron cortar los contratos de compra de ropa deportiva que tenían con Russell.
En noviembre del 2009, la empresa cedió a las presiones. 750 trabajadores fueron reintegrados, mientras que la empresa se comprometió a buscar formas de reenganchar a los demás en otras empresas. Los trabajadores decidieron poner una parte de las indemnizaciones recibidas en una cooperativa de ahorro y préstamo que en 2011 alcanzaba los 200.000 dólares. Todo esto fue posible porque el 99% de los trabajadores estaba afiliado al sindicato.
Una de las militantes impulsoras de esta lucha es Evangelina Argueta, que como tantos jóvenes en Honduras, empezó trabajando en una fábrica en San Pedro Sula cuando tenía solamente 15 años
“Trabajaba en la maquila durante el día, pero de noche seguía estudiando. Mi reto era ser abogada. Trabajé 9 años en esta empresa maquiladora, una fábrica que empleaba alrededor de 800 trabajadores y trabajadoras. Luego de un año de laborar en la empresa, decidimos formar un sindicato. Yo fui una de las fundadoras del sindicato.
“Eso fue en el 1980, cuando había mucha violencia y represión en Honduras. La organización sindical era casi imposible. En esta época, para organizar un sindicato, teníamos que tomar las instalaciones de la empresa. Eso es lo que hicimos, y logramos prevalecer.”
Evangelina fue despedida junto con los otras 484 trabajadoras, pero decidieron poner una demanda ante los tribunales por los despidos injustificados un proceso que duró cinco años y llegó hasta la Corte Suprema de Justicia.
“Desgraciadamente, perdimos nuestro caso. La Corte Suprema en su sentencia dictaminó a favor del patrón y manifestó que no teníamos derechos. 485 personas se quedaron sin empleo. Esta situación me llenó de mucho coraje. Pero también reafirmó mi compromiso con los trabajadores y con los derechos humanos, así como de la importancia de que participemos en la mesa de negociación. Russell intentó todo para pararnos, pero prevalecimos, corriendo grandes riesgos personales. Hubo momentos cuando nos seguían personas en motocicletas, o pasaban en carros con vidrios oscuros y nos fotografiaban, pero dijimos, 'no nos detenemos, si lo más seguro en la vida es la muerte'”.
Tras años de lucha consiguieron doblegar a la empresa. Evangelina afirma “Los empresarios en Honduras siempre han perpetuado un mito, de que en este país - y especialmente en la maquila - es imposible nizar a trabajadores, y que bajo ninguna circunstancia se permitirá la libertad sindical. Es por eso que la victoria con Russell es tan importante. Comprueba que sí es posible organizar dentro de la maquila.”
Hoy en día Evangelina está plenamente dedicada a apoyar a otros trabajadores en su organización sindical. Han habilitado una oficina en la ciudad de Choloma, municipio donde se concentran más de 50 empresas, el 20% de las instaladas en el país. Desde allí las organizadoras se movilizan a los municipios de San Pedro Sula y Villanueva. La poca información que las obreras tienen acerca de sus derechos y las amenazas influyen para que no se de una afiliación masiva al sindicato. Entre los catorce sindicatos de maquilas que existen suman unos 4.000 miembros, mientras que los empleados de todas esas empresas suman aproximadamente unos 12.000 trabajadores.
México. Aprendiendo de los fracasos
Pero las dificultades para las organizaciones de trabajadores no sólo vienen de fuera. En la amplia experiencia de organización sindical en las maquilas de Centroamérica también se han dado conflictos y divisiones internas por problemas en el papel de los líderes y los intentos de instrumentalización. En México, otro de los países con más presencia de maquilas, el sindicato “19 de Septiembre” es un referente lleno de luces y sombras.
El 19 de Septiembre de 1985 el terremoto de Mexico D.F. derrumbó 800 fábricas y talleres, que fueron la tumba de más de 600 costureras atrapadas bajo los escombros mientras los patrones llevaban cuadrillas para recuperar cajas fuertes, maquinaria y pacas de ropa de sus empresas, no para rescatarlas. Aquella tragedia fue el inicio de un movimiento de lucha el sindicato «19 de Septiembre» en el que otra mujer, -también llamada Evangelina y de apellido Corona estuvo en primera fila.
Eva -como la llamaban las obreras- recuerda que sus patrones se negaron a responder a las afectadas por los seismos y dieron "por muertas" antes de tiempo a trabajadoras atrapadas bajo los escombros. Entonces decidieron permanecer fuera de los talleres para impedir que sacaran la maquinaria y que ellas se quedaran sin nada después de tantos años de trabajo barato.
Eva se formó en la lucha. Tenía escasa instrucción -sólo estudió hasta tercero de primaria- y no contaba con ninguna militancia política previa. Ella dice que nunca escuchó el término "explotación", sino hasta que empezaron a organizarse después del terremoto. Antes sólo sabía que ella confeccionaba 200 blusas diarias, en promedio, mil a la semana, y que su sueldo era insuficiente para comprar una prenda de ésas.
«La mano de Dios me puso al frente de Costureras en Lucha. No es que sea fanática o mística, pero hay un ser supremo que rige la vida. El 19 de octubre de 1985 nos reunieron para solicitar el registro del sindicato, se integró el primer comité ejecutivo y me eligieron cuando yo no sabía ni lo que era un contrato colectivo o una asamblea. Sólo tenía cierto sentido de la justicia».
Eva afirma «La lucha que dieron diversos grupos de damnificados, de la sociedad civil y otras agrupaciones, como las costureras, emergidas del terremoto, fue muy importante para las mujeres. Sobre todo impulsó la movilización social, sin embargo, al paso de los años la batalla de las costureras se perdió. Al principio de la movilización se lograron cosas que jamás se habían obtenido. Después de una ardua batalla legal se consiguió el registro del sindicato, que se indemnizara a los familiares de las trabajadoras muertas y la firma de contratos colectivos con varias empresas».
"Los problemas surgieron después, porque muchas organizaciones, sobre todo de mujeres, se montaron en el movimiento. Había asesoras de distintas corrientes que mantenían pugnas entre ellas y empezaron a jalarnos por grupos, nos echaron a pelear. No sólo nos asesoraban, querían imbuirnos su ideología. Primero quisieron aglutinarnos, pero después nos dividieron, se posesionaron de los grupos y manipularon a las trabajadoras».
"Entonces surgieron conflictos por el liderazgo de los grupos y porque todas se quisieron poner la medalla del sindicato. Después de cada congreso salíamos llorando. Los patrones aprovecharon esas disputas para liquidar a las trabajadoras y cerrar las empresas. Esto provocó que el sindicato se fuera desbaratando, se perdiera, primero a escala nacional y luego local."
Las asesoras nos trataron como ignorantes. Ellas eran las académicas, las que sabían y ya habían vivido otras luchas. Querían que dependiéramos de ellas y aquí está el resultado. En nuestro caso -lamenta- no sólo se perdió el sindicato, sino todas las cooperativas de mujeres que se crearon entonces, la de Dimension Weld, varias de costura, la de las muñecas. La única que permanece es Mujeres para hoy."
«Lo que me duele es que no seamos capaces de hacer que funcionen los proyectos. Parece que todavía queremos tener un capataz atrás; el yo le gana al nosotros».
Para Eva, hoy en día «la situación de las costureras es igual a la de aquella mañana del 19 de septiembre, pero ahora se añade el hecho de que el sector textil y del vestido en México prácticamente está pulverizado, la mayoría de las empresas maquilan para firmas extranjeras o son intermediarios; otros talleres operan en forma clandestina para no pagar impuestos ni salarios, y reina la submaquila. Además muchas empresas se fueron a la economía subterránea, creció el número de "talleres familiares" y hoy no se explota sólo a las costureras, también a los hijos, al marido, a los padres y a los que viven en la casa, porque todos participan aunque sea cortando hebritas, pegando botones, por la misma paga, que es siempre a destajo y sin prestaciones
Autor: Equipo Felipe López

miércoles, 9 de julio de 2014

Nacionalismo y movimiento obrero

Obreros de derechas

Por Joaquín Leguina
El 5 de febrero de 1919 se inició en Barcelona una muy famosa huelga. La empresa se llamaba Barcelona Traction, pero todo el mundo la conocía como “La canadiense”, pues el mayor accionista de aquella empresa era el Canadian Bank de Toronto. La huelga (dirigida por la CNT) marcó un hito histórico, pues como consecuencia de ella el Gobierno publicó un decreto en el cual se instauraba en España el horario de ocho horas de trabajo (“ocho de trabajo, ocho de descanso y ocho de sueño” era entonces la consigna obrera a nivel mundial).
De lo que fue “La canadiense” sólo quedan hoy las chimeneas, y “Tres chimeneas” es el nombre del parque allí construido que hoy disfrutan los barceloneses.
Pues bien, hace días y con esas chimeneas como fondo, se hicieron unas fotos José María Álvarez y Juan Carlos Gallego, líderes catalanes de UGT y de CC.OO. Pero no aparecen solos en las fotografías, les acompaña, colocada en el centro, Muriel Casal, Presidenta de una organización llamada Omnium Cultural.
Omniun Cultural fue fundada en 1961 por Félix Millet, quien era entonces presidente del Banco Popular y de la aseguradora Chasyr (fundada en 1879). Félix Millet fue el padre de un individuo del mismo nombre que ha saqueado el Palau de la Música en beneficio de CiU y suyo (se hacía pagar bodas de hijas, e incluso los preservativos que usaba en el “nido de amor” que también había pagado el Palau). También fue cofundador de Omnium el señor Carulla, que fue dueño de Gallina Blanca y representante de los Rockefeller en Cataluña, y Pau Riera, presidente entonces de Simex. Al Omnium Cultural ha pertenecido desde entonces la flor y la nata de esas 400 familias que, según Félix Millet hijo, siguen mandando en Cataluña.
Omnium es hoy una institución bien engrasada desde la Generalidad, que se dedica a agitar las conciencias y a mover “esteladas”. Esas banderas cubanas que exhiben los separatistas radicales a favor del “derecho a decidir”.
La foto aludida se publicó encima de esta consigna: “El món del treball pel dret a decidir” . Y uno se pregunta: ¿qué hacen esos dos sindicalistas feladores metidos en la cama con lo más florido de la oligarquía catalana?
La respuesta nos la ha dado el escritor Javier Pérez Andújar. Hela aquí:
»Lo que se ve en esa foto, en realidad, es a dos dirigentes sindicales que han elegido una institución fundada por la oligarquía y el tipo de país que ésta propone. De algún modo, esta pareja de sindicalistas se ha dado cuenta de que ser español es de pobres.

jueves, 3 de julio de 2014

1914-2014. CENTENARIO DE LA LA MUERTE DE ANSELMO LORENZO


Este año se celebra un centenario más. Éste seguro que pasa desapercibido. Así es la vida. Así es la historia de los sin historia, así es la historia de los pobres, de los que sin embargo construyen la historia. 
Anselmo Lorenzo, el "abuelo" como llegó a ser llamado cariñosamente en los medios obrero, fue uno de los primeros internacionalistas españoles y es considerado como uno de los padres del anarquismo ibérico. Militante obrero pobre, tenía muy claro que la emancipación de los oprimidos no sólo se trataba de una cuestión material, sino que tenía más que ver con cuestiones del espíritu. Reproducimos una semblanza escrita ya hace años pon Juan José Morato, editad y revisada por Víctor Manuel Arbeloa, y que más recientemente fue publicada junto con otras semblanzas (Ricardo Mella, Pablo Iglesias, Farga Pellicer y Guillermo Rovirosa) en el libro "militantes obreros". Reproducimos dicha semblanza desde esta página virtual a modo de recuerdo

Anselmo Lorenzo
LÍDERES DEL MOVIMIENTO OBRERO ESPAÑOL 1868-1921
(Selección, presentación y notas de Víctor Manuel Arbeloa)
Autor: Juan José Morato

Vamos a contar la vida de un cajista de imprenta, estudioso, bueno, candoroso, recogido, lleno de fe en un ideal y lleno tambiénde emoción. Con la palabra, con la pluma y con el ejemplo de una vida inmaculada luchó durante más de medio siglo por la liberación de la Humanidad, y por su culpa no se derramó ni una lágrima, ni una gota de sangre

Nació en Toledo el año 1841 —en la misma provincia nació Mora, y en la misma capital nació Facundo Perezagua, que saldrá en estas historias—. Fueron sus padres de condición humildísima, y no pudieron dar al muchacho los estudios para que mostraba afición y aptitud. Así que sólo concurrió a una pobre escuela primaria, y cuando vieron que no andaba mal de cuentas y escribía con letra clara, le enviaron a Madrid al lado de un tío carnal para que le colocase en el comercio, o dígase de “chico” en una tienda. Pero el “chico” no sentía la menor afición al mostrador, y sí a la lectura, y eligió el oficio de tipógrafo.

El autor, que también por el mismo motivo que Lorenzo eligió el mismo oficio, por el suyo adivina el desencanto del muchacho cuando en vez de trabajar en lindas historias y bellos romances, compusiera originales del Diario Oficial de Avisos de Madrid, o bien de la Gaceta de Registradores y Notarios. Para ampliar la instrucción que recibiera y la que había ido adquiriendo en sus lecturas, acudió a las clases nocturnas que se explicaban en aquella benemérita sociedad de menestrales y hombres de las clases medias, que se llamó primero La Velada del Artesano, y después, y hasta hoy, El Fomento de las Artes, digna también, y como el Ateneo de aquellos tiempos, de llamarse Holanda, y cursó simultáneamente aritmética, gramática y francés, viendo galardonada su aplicación con dos o tres medallas, que colgó en la blusa o en la chaqueta del futuro fundador de la Internacional en Madrid, don Segismundo Moret y Prendergast, director de estudios y futuro catedrático, ministro y presidente del Consejo. Estos dos hombres se hicieron amigos y sólo la muerte cortó la amistad.

El proletariado militante, de Anselmo Lorenzo.
Principal obra del autor y libro fundamental
 para conocer a los primeros internacionalistas
españoles

Se creó en el Fomento la masa coral, y Anselmo entró en ella, y después en el orfeón de que ya se habló. Aparte contraer allí amistades con hombres relacionados por el amor al arte, Lorenzo aprendió rudimentos de música y depuró su buen gusto nativo. Habló con Fanelli, que le distinguió de sus compañeros, de cierto por su atención, por su cultura positiva y por su conocimiento del francés, conocimiento al que para ser perfecto sólo le faltaba educación auditiva. Fue vocal del Grupo Madrileño y redactor de La Solidaridad. Amante de la literatura, de gustos afinados por la lectura y estudioso de los maestros, aportó al pobre semanario más trabajos que sus colegas, y él tuvo por entonces el encargo de redactar manifiestos, alocuciones, mensajes, llamamientos y protestas, y aun los carteles encabezados con el famoso ¡Alto! Habló siempre en aquellas reuniones de propaganda improvisadas en casas de corredor y aun en los paseos públicos, de los que salían disgustados los propagandistas por la total indiferencia del público; habló también en la Bolsa, en las reuniones a que convocaban los libre-cambistas y habló en las reuniones de controversia celebradas por los internacionales en un aula de los estudios de San Isidro, o mejor dicho de la Escuela de Arquitectura.

Asistió al Congreso de Barcelona de 1870,con Borrell, Mora y Morago, y allí fue elegido miembro del Consejo Federal, y ya dijimos las andanzas y peripecias de este consejo, que se presentó en la conferencia secreta de Valencia sin Morago, y ya con la hostilidad de éste. La conferencia lo eligió delegado para la de Londres, y allá fue sin esperar el término de las sesiones en Valencia, porque el tiempo apremiaba.

Para escribir la biografía de este hombre ejemplar utilizamos principalmente los dos imponderables volúmenes de El proletariado militante, del mismo Anselmo Lorenzo —de valor inestimable por la documentación y llenos de bellezas artísticas y de emoción—, más también datos del libro de Mora, de La Emancipación, notas que nos ha suministrado de Barcelona un amigo que lo fue de Lorenzo, y la viuda y los hijos de éste, y confidencias con que nos honró Lorenzo cuando estuvo en Madrid el año 1911.

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miércoles, 2 de julio de 2014

EL MOVIMIENTO OBRERO EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Rosa Luxemburg: la voz contra la guerra 

Rosa Luxemburgo en la ciudad de Stuttgart (1907). 
Un par de semanas tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, Rosa Luxemburgo manifestó en carta escrita a un amigo su desilusión porque el movimiento obrero europeo no había evitado la catástrofe. “El fracaso de la Internacional es tan completo como indignante”, escribió. Según Luxemburg, muchos socialistas habían preferido luchar por sus propias naciones, combatiendo incluso contra otros socialistas. Luxemburg pensaba que, una vez acabada la guerra, se podría llamar a cuentas a los “traidores”. Además, en la misma carta le explica a su amigo que no le era posible escribir más, “porque la amenaza de prisión me acecha”. Y sus sospechas eran legítimas. Por declararse pacifista, la periodista y excelente oradora estaba en peligro. Los poderosos del Imperio Alemán querían silenciarla. Algunos años antes, principalmente en congresos de la Internacional Socialista, Rosa Luxemburg ya había alertado públicamente sobre la posibilidad de que estallase una guerra de grandes dimensiones. También había criticado el militarismo en su propio país. A principios de 1914 se enfrentó a un proceso por calumnias, tras haber criticado el maltrato de soldados en el ejército alemán. A raíz de las denuncias, salieron a luz cientos de quejas por parte de soldados. A los líderes militares no les gustó nada la serie de acusaciones por parte de Luxemburgo, mientras círculos conservadores hablaban de un “ataque de la socialdemocracia a nuestro ejército”. 

Por estas y otras causas, las advertencias de Rosa Luxemburg no fueron escuchadas. Empezó la guerra y el Partido Socialdemócrata de Alemania la apoyó: los socialdemócratas aprobaron los créditos de guerra en agosto de 1914 y Rosa Luxemburg de nuevo manifestó su consternación. Pero no se dejó desmotivar: siguió cuestionando la estrategia del SPD y quiso iniciar la resistencia pacifista. En marzo de 1915 fue encarcelada por “traición a la patria”. En 1916, tras cinco meses en libertad, fue de nuevo ingresada en prisión. El 8 de noviembre de 1918 abandonó la cárcel. Finalmente había llegado el momento para ajustar las cuentes con los “traidores” de 1914. Empezó luchando políticamente contra el viejo SPD y se convirtió en la presidenta del nuevo partido comunista KPD, junto con Karl Liebknecht. 

http://www.dw.de/rosa-luxemburg-la-voz-contra-la-guerra/a-17592354
Autor Tillmann Bendikowski (tn

martes, 24 de junio de 2014

Sócrates y la democracia

La insólita experiencia del Corinthians iluminó el fin de la dictadura en Brasil

www.elpais.es     
 

El 2014 no es solo el año del Mundial en Brasil. También se cumplen 50 años del golpe militar que nos arrebató la democracia a los brasileños. Yo nací durante la dictadura y llegué a la adolescencia justamente cuando el país despertaba de una pesadilla que duró 21 años. La democracia me tomó por sorpresa, no sabía qué significaba ni por qué era tan importante. Mi padre me explicó que la democracia se aprende poniéndola en práctica y si no estamos acostumbrados a ejercerla de manera activa, es posible que nos la terminen quitando. Lo cierto es que en Brasil, incluso cuando aún estábamos en dictadura, se puso en práctica la democracia. Quizá no en todo el país, pero al menos en un equipo de fútbol.
La dictadura brasileña terminó en 1985, pero en 1982 el Sport Club Corinthians realizó una insólita experiencia sociológica. Uno de los artífices de lo que quedó conocido como Democracia Corinthiana fue un jugador que tenía nombre de filósofo, Sócrates. Ídolo incontestable del fútbol brasileño, además de atleta, Sócrates era médico y activista político. En la década de los ochenta, el Doctor, como era conocido, jugaba en el Corinthians y el país vivía un momento de efervescencia política y social. La dictadura había perdido apoyo internacional y abría paso, a regañadientes, a una transición democrática.
La elección del primer presidente de la democracia, sin embargo, sería realizada de manera indirecta, o sea, exclusivamente con los votos del Congreso. En este momento, después de años de represión, el pueblo decidió salir en masa a las calles para exigir elecciones directas, en las que todos los brasileños pudiesen votar. El movimiento quedó conocido como Diretas Já y además de importantes figuras políticas, como los futuros presidentes Lula y Fernando Henrique Cardoso, varias personalidades de la sociedad dieron la cara por esta idea. Entre ellas estaba Sócrates, que ya vivía la experiencia democrática dentro de su club de fútbol.
Después de una de las peores temporadas de su historia, el Corinthians eligió un nuevo presidente que nombró como director de fútbol a un sociólogo llamado Adilson Monteiro Alves. Adilson tenía el extraño hábito de tomar decisiones después de escuchar a los jugadores y miembros del equipo. Si unimos a este hecho que en aquel momento jugaban en el Corinthians Sócrates, Wladimir y Casagrande, tres jugadores que estaban comprometidos con la política, encontramos la fórmula de la revolución que cambió la historia del club.
El nuevo director y tres jugadores comprometidos con la política aplicaron una fórmula que cambió la historia del club
A partir de este encuentro, surgió la idea de montar un sistema de autogestión en la que jugadores, equipo técnico, directiva y trabajadores del club votaban y deliberaban las más diversas pautas, desde las contrataciones hasta el menú de la cafetería, desde la convocatoria del equipo hasta si los jugadores deberían o no quedarse concentrados antes de los partidos. Todo se decidía en asamblea y los beneficios eran compartidos entre todos los empleados, sin prejuicio de la función que desempeñaban.
Aquel año, por coincidencia o no, el equipo hizo una excelente campaña, llegando a la final del Campeonato Paulista, cuando los jugadores saltaron al campo con una enorme pancarta donde estaba escrito: “Ganar o perder, pero siempre en democracia”. Ese día, el Corinthians ganó el campeonato.
Quiero creer que mucho de la confianza que llevó el equipo a la victoria tuvo que ver con lo que estaba ocurriendo en el club. Los jugadores, e incluso los hinchas del Corinthians, sentían que formaban parte de algo mayor, de algo por lo que merecía la pena luchar. Una idea compartida que significaba mucho más que los meros colores de un equipo. Pero ni el ejemplo de la Democracia Corinthiana, ni las multitudinarias manifestaciones, ni siquiera la amenaza de Sócrates de irse de Brasil en caso de que las elecciones no fuesen directas evitaron que el primer presidente democrático fuera elegido exclusivamente con los votos del Congreso. La dictadura, manteniendo su tradición, hizo caso omiso de las demandas populares.
Solo en 1989 pudimos votar en las primeras elecciones presidenciales directas. Digo pudimos y me incluyo en la frase porque a pesar de no tener edad aún para votar, esa fue la primera vez que voté. Yo, como Sócrates, viví la experiencia democrática incluso antes de poder votar.
En 1989 tuvimos las primeras elecciones y a pesar de no tener edad  para votar, esa fue la primera vez que voté
Mi padre, que también era dado a las experiencias sociológicas, decidió que estábamos viviendo un momento tan importante de la historia del país que mi hermana y yo deberíamos aprender el valor de la democracia practicándola dentro de casa. Y nos hizo una propuesta insólita: su voto sería fruto de una decisión de los tres. Veríamos los programas electorales de la tele, hablaríamos sobre cada candidato y a vísperas de las elecciones decidiríamos a quién mi padre debería votar. Su primer voto sería nuestro primer voto. Yo tenía 14 y mi hermana 12 cuando votamos en aquellas elecciones. Esta experiencia me marcó tanto, que desde entonces no he perdido ni una elección, sea en Brasil o en España.
La democracia, sin embargo, es mucho más que votar cada cuatro años. Las manifestaciones en las calles brasileñas, y también en las españolas, son un ejercicio de ciudadanía que debería ser escuchado, y como mínimo respetado, por los políticos. Son el reflejo de que queremos una democracia mejor, más participativa y más directa. Y estamos dispuestos, como decía mi padre, a ponerla en práctica. La existencia de la Democracia Corinthiana en un momento en que Brasil aún vivía una dictadura es un ejemplo de que la iniciativa popular puede adelantarse incluso a la propia Historia.
 
Carla Guimarães es escritora brasileña, residente en Madrid.