martes, 22 de julio de 2014

Francisco Beltrán Odri. El alcalde que dimitió en solidaridad con los inmigrantes

Francisco Beltrán Odri, in memoriam. 1924-2013.


 Cuando nos fuimos a vivir a Zaragoza, Julián Gómez del Castillo siempre nos contaba que en Fraga, población del oriente aragonés de unos 15.000 habitantes, hubo un alcalde que dimitió en solidaridad con los más débiles. Siempre lo puso de ejemplo de dignidad en la vida política. Una tarde de verano del año 2004 fuimos a verle. Rosario y Francisco nos recibieron calurosamente en su casa sencilla del centro de Fraga.



La entrada de la casa la presidía un gran retrato de Guillermo Rovirosa: “Le debo muchas cosas” nos dijo cariñosamente. Pasamos una tarde entrañable. Hablamos de todo, especialmente de su vida y su compromiso político. Es por eso que al enterarnos de su fallecimiento, en señal de gratitud y para dar a conocer su testimonio, nos sentimos en la obligación de escribir estas letras. Letras fruto de esa larga conversación y alguna otra posterior, de los artículos de prensa que él mismo nos pasó, y de la preciosa semblanza que escribió el sacerdote Ramón Prat i Pons.
“Sisco”, apodo cariñoso con el que era conocido Francisco Beltrán Odri, nació en Fraga (Huesca) el 11 de noviembre de 1924. Su padre, jornalero, su madre, limpiando casas ajenas para completar un jornal sinónimo de pobreza. La casa de su infancia estaba en la zona más pobre de Fraga. Tanto es así que parte de ella estaba excavada en la propia roca de la montaña. A los 8 años ya conoció la amargura del trabajo forzado: ayudante de pastor, peón de albañil o labores del campo fueron su temprana  escuela. La pobreza se agudizó más durante la guerra y la postguerra. Su padre, militante del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) tuvo que exiliarse a Francia, con lo que esto suponía de estigma y miseria en aquella España tercer mundo. Así fue la infancia de Francisco, como la de tantos otros militantes: miseria, persecución, trabajo forzado, ausencia de escuela, padre forzosamente ausente... y sin embargo ¿cómo explicar los frutos posteriores de vidas íntegras entregadas amorosamente a los demás? Sólo encuentro una respuesta: el amor a un Ideal de justicia y honradez trasmitido en esa familia fue capaz de transcender ampliamente todo sufrimiento, y transformar lo que podía haber sido resentimiento y amargura en generosidad y entusiasmo.
Ese amor al Ideal cobró una nueva dimensión al descubrir la fe y encontrarse con el Cristo de los evangelios. Cómo el mismo cuenta, “con 14 años yo era analfabeto. Mi madre y el cura decidieron enviarme a Lérida para asistir a unas charlas sobre religión. Accedí, no por devoción, sino porque daban muy bien de comer. Pero en la charla del sacerdote escuche: Bienaventurados los pobres... bienaventurados los que luchan por la justicia...”. Su conversión no estuvo exenta de sufrimientos. Su padre, exiliado en Montauban (Francia), al enterarse, dejó de hablarle por considerarlo una traición a la clase obrera. Francisco, tras una larga convalecencia en la que se vio obligado a permanecer enyesado inmóvil  durante 6 meses fruto de una enfermedad laboral, profundizó en esa espiritualidad cristiana recién conocida de la mano de las obras de Carlos de Foucauld y de Joseph Cardinj. "Al conocer a Jesús, adquirí el compromiso de luchar por los pobres y me prometí a mi mismo luchar por el movimiento obrero". Así descubrió al Jesús que está con los pobres y la necesidad de tender puentes entre la Iglesia y el mundo obrero, realidades que en las últimas décadas habían sufrido grandes desencuentros.  Comenzó a colaborar con su parroquia donde conoció la Juventud Obrera Católica (JOC) de la que sería presidente con 22 años, y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).
Esos puentes que se empezaban a tender, también dieron sus frutos en el plano personal. En 1957, el obispo de Lérida invitó a Sisco a participar en el Congreso Mundial de Jóvenes Trabajadores que se celebraba en Roma. Allí fue la primera vez que habló en público ante un gran auditorio. Fruto de su intervención quedó ya fichado por la policía de Franco. Allí también, nos contó con gran entusiasmo, se encontró con Cardijn... encuentro que le marcó para siempre.
A la vuelta del congreso sucedió lo que Beltrán consideró un milagro. De regreso a España, el tren debía parar dos horas en la estación de Lourdes. Sisco había escrito a su padre con la esperanza de que se pudieran ver. Le busco por toda la estación sin resultado. Ya cuando el tren estaba a punto de partir, entre los más de 3.000 jóvenes allí presentes oyó la voz de un joven que decía su nombre, que un padre estaba buscando a su hijo. Bajó del tren y sin decir palabra se abrazaron fuertemente y lloraron abrazados hasta que el tren emprendió su marcha. Seis meses después moría su padre. Sisco no pudo esta vez pasar la frontera porque estaba fichado por la policía. Pero su hermano le indicó que su padre antes de morir había recobrado la fe cristiana y recibió los santos sacramentos.
En 1959 se casó con Rosario, mujer indispensable para todo lo que vendría después. Fruto de ese amor nacieron  dos hijas y un hijo. De Rosario habló así Sisco: “Rosario ha sido fundamental en mi vida, todo lo que soy y he llevado a cabo se lo debo a ella; Ha sido para mí un auténtico testimonio de fe y una compañera fiel y silenciosa de compromisos cristianos”
Esos años posteriores fueron de compromiso creciente en su parroquia y en la HOAC, en gran medida por la influencia que ejercieron sobre él Guillermo Rovirosa y Tomás Malagón. En 1961 se tradujo la español la carta colectiva del episcopado francés titulada “El compromiso temporal” invitando a los cristianos a comprometerse en la transformación del mundo y sus estructuras. Su lectura causó un hondo impacto y fue decisivo para que diera el salto al mundo político, clandestino todavía en aquellos años. Ingresó en el Partido Socialista de Cataluña (PSC)  primero y posteriormente, tras su fundación en el Partido Socialista de Aragón (PSA). Fue con estas siglas con las que se presentó como candidato a diputado en las Cortes Constituyentes. Posteriormente fue diputado en el Parlamento de Aragón y participó en la fusión con el PSOE hasta que en 1979 dimitió para presentarse como alcalde por su ciudad. En las primeras elecciones ganó obteniendo 8 concejales. Las 3 siguientes elecciones a las que se presentó ganó con mayoría absoluta, consiguiendo 13 de los 17 concejales. De los 10 concejales de su partido, 10 provenía del mundo de Iglesia.
Durante los años que estuvo en política activa nunca cobró sueldo alguno. Vivió de su trabajo como mecánico. Los numerosos viajes que realizaba por toda España fruto de sus cargos los hacía con su coche y pagando la gasolina de su propio bolsillo. Ni secretaria tuvo. Es por eso que siempre ganó con holgadas mayorías, y fue profundamente querido por los más débiles de su ciudad, especialmente el colectivo gitano que le tenía verdadera pasión. Profesionalmente trabajó en el ramo del metal, lo cual le llevó, junto a un compañero de trabajo, a montar una empresa de venta y reparación de maquinaria agrícola.
El año 1992 sucedieron los dolorosos hechos que afectaron a un grupo de inmigrantes que habían venido a Fraga. En la ciudad se habían concentrado más de 700 inmigrantes, la mayoría sin papeles, buscando trabajo. Las autoridades advertían que la contratación de indocumentados estaba penalizada con una multa de medio millón de pesetas. Esto ocasionaba que la mayoría de los inmigrantes viviera sin trabajo y sin nada para comer. Como alcalde, Sisco insistía cada día al gobernador civil, y la respuesta consistió en aumentar la plantilla de la Guardia Civil. La oposición aprovechó la ocasión para fomentar una rebeldía contra el Ayuntamiento que, de hecho, era el único organismo que intentaba dar una solución digna a la situación, facilitando comida y dependencias municipales para que aquellas personas tuvieran un techo. Una buena parte de los vecinos exigía la expulsión de los inmigrantes. Incluso se llegó a perseguirlos, llegando a producirse palizas contra los inmigrantes, motivo por el que detuvieron a 12 jóvenes.
Este hecho abrió los telediarios nacionales. En Aragón y en Madrid, gobernaban los socialistas, la gente de Paco, y la solución que le daban era más dureza policial. Sisco defendía a los desgraciados y a quienes les ayudaban y también intentaba comprender a su pueblo que muchas veces actuaba más por miedo y desconocimiento que por racismo. Pero la calle acabó pidiendo más mano dura y menos debilidad del alcalde. A esto se sumó los disgustos en los despachos: Huesca, Zaragoza, Madrid...puertas cerradas. Uno de estos disgustos le costó el primer latigazo serio al corazón. El gobierno era de su partido, pero no se reconocía en él: “era un gobierno prepotente, me encontré en la soledad más absoluta”. Estos hechos supusieron un enfrentamiento con la ética cristiana. Después de una serena reflexión dimitió de todos los cargos públicos que ocupaba por motivos éticos y evangélicos.
El propio Sisco expuso más adelante  las razones de su dimisión: "No fue fruto únicamente de los sucesos que se produjeron a raíz de los inmigrantes. Mi ideal político -derivado de mi compromiso cristiano-fue siempre la lucha por la libertad y solidaridad. Me daba cuenta que el modelo de sociedad que se promovía era totalmente capitalista: un culto al dinero, el consumo y el poder. El hecho concreto de los inmigrantes acentuó mis conclusiones. Mi conciencia entró en una absurda contradicción: había de solidarizarme con los pobres, o continuar en el cargo practicando una política que no tenía nada que ver con mi compromiso cristiano.”
Cuando abandonó los cargos públicos su familia era más pobre que cuando había entrado. Esa es la prueba del nueve de la acción política. Tras dimitir, dedicó su tiempo al taller, a seguir leyendo y estudiando, a su mujer y a sus hijos, a seguir colaborando en la parroquia, en Caritas, a ayudar a las monjas de Sijena. Discrepó ampliamente y cada vez más de su partido, pero conservó su afiliación por un fuerte sentido de fidelidad al Ideal con mayúsculas, y a los viejos compañeros. De su paso por la política activa reconoció que para un cristiano la dificultad más angustiosa es la convivencia, poco democrática, con las estructuras del partido y las luchas por acaparar parcelas de poder.
No comprendía el pragmatismo en que se había instalado el PSOE pero seguía creyendo que “el futuro de la   humanidad avanzará hacia una sociedad solidaria que a través de la cultura y la enseñanza del pueblo, se erradicará la pobreza y se liberará a la sociedad de la esclavitud del materialismo salvaje que hoy vivimos”. Cuando se le preguntó si había valido la pena vivir ese compromiso político y en la Iglesia contestó: Gracias a la Iglesia descubrí la fe en Jesucristo. El amor a la Iglesia está dentro de mí, porque ha hecho de puente con la realidad de la fe. Todo aquello que ha resultado positivo a lo largo de mi vida ha sido posible gracias a haber encontrado la riqueza y radicalidad del Evangelio.
Hace unos días, su gran corazón, finalmente se cansó de latir. Ha muerto un militante cristiano, un político honrado, cuyas profundas convicciones morales y religiosas le llevaron a ver en la política el mejor modo de amar a sus hermanos. Desde estas páginas queremos ofrecerle un pequeño tributo a aquel que fue a la política a servir y no a servirse. Hoy más que nunca hacen falta políticos como él.

Autores: Rodrigo Lastra y Raquel Martínez

Primer Programa del Partido Socialista Obrero Español

El Partido Socialista Obrero Español se fundó clandestinamente en la madrileña taberna Casa Labra de Madrid, el 2 de mayo de 1879, en torno a 25 personas: 16 tipógrafos, cuatro médicos, un doctor en ciencias, dos joyeros, un marmolista y un zapatero. Encabezados por Pablo Iglesias, con lo que es el partido político más antiguo de España con funcionamiento ininterrumpido hasta la actualidad.
El primer programa del nuevo partido político fue aprobado en una asamblea de 40 personas, el 20 de julio de ese mismo año. Como partido obrero y de clase, el PSOE se adhirió a la II Internacional, que agrupaba a los partidos socialistas marxistas hasta su colapso ante la Primera Guerra Mundial. El PSOE fue el segundo partido socialista y obrero que se fundó en el mundo (sólo el Partido Socialdemócrata de Alemania, SPD, se había fundado con anterioridad). He aquí su primer programa:


domingo, 13 de julio de 2014

El sindicalismo de los empobrecidos


Estas experiencias nos demuestran que hoy más que nunca sigue siendo imprescindible que los oprimidos se organicen autogestionariamente para luchar por su dignidad. También aquí, en los países enriquecidos, necesitamos aprender de la lucha y sacrificio de los militantes de las maquilas ; de sus aciertos y errores, de las dificultades y obstáculos que enfrentan y de las claves de superación han ido descubriendo.
Autor: Equipo Felipe López
www.solidaridad.net  
 Las maquilas en Centroamérica
La sociedad de la opulencia practica una ceguera voluntaria, eliminando de su vista todo aquello que le devuelve su verdadera imagen. Por eso no se entera de que camina sobre el fango de la miseria ajena, del pillaje planetario de los recursos y de las vidas de carne y hueso de millones de trabajadores sacrificados en el altar de la frivolidad y el hiperconsumo. Las maquilas de Centroamérica son un escenario principal de este secreto ”tsunami” social que arrasa con la salud, la vida de miles y miles de personas cada año.
Entre los años 60 y los 70 comenzó el proceso de traslado de cierta industria de ensamblaje desde territorio de los Estados Unidos hacia Centroamérica. En los 90, con el gran impulso a la liberalización del comercio internacional y la globalización de la economía, el fenómeno ya se había expandido mundialmente, siendo el capital invertido no sólo estadounidense sino también europeo y asiático.
Esas industrias son comúnmente conocidas como 'maquilas', término que invariablemente se asocia a explotación laboral, falta de libertad sindical, salarios de hambre, largas y agotadoras jornadas de trabajo, malos tratos, primacía de la contratación de mujeres y de niñas. El 87% del empleo en las maquilas es femenino y son frecuentes los despidos en caso de embarazo, los abusos sexuales...
Numerosos estudios demuestran que realmente no benefician al país debido a las ventajas fiscales que disfrutan y a que los beneficios quedan dentro de la estructura empresarial de la multinacional. Por ejemplo en México sólo un 2% de materias utilizadas proviene del propio país. Además, los míseros salarios incluso se han reducido un 14.6% entre el 2001 y el 2011 quedando por debajo de la denominada “canasta básica” o el mínimo de subsistencia.
Toda esta reestructuración empresarial se produce mientras en los países del Norte cientos de fábricas cierran y dejan en paro a miles de trabajadores. Por ejemplo, en la década del 90 más de 900.000 empleos se perdieron en Estados Unidos en la rama textil y 200.000 en el sector electrónico. El proceso continúa aceleradamente, y hoy día las grandes transnacionales buscan maquilar prácticamente todo en el Sur, no sólo bienes industriales sino también partes de los negocios de servicios.
A pesar de las dificultades en las últimas décadas han surgido numerosas experiencias de lucha protagonizadas fundamentalmente por las mujeres explotadas en las maquilas.
Honduras. El testimonio de Evangelina Arqueta
En Honduras los trabajadores, que en su mayoría son muchachas, tienen que trabajar 6 días a la semana y 12 horas al día. No pueden ir a la escuela por la noche. Si van, la maquila las despide. Más de un cuarto de las empleadas han sido maltratadas en la maquila o han sido testigos de abuso como latigazos, patadas, o golpes a la cabeza. Los inspectores no pueden entrar a investigar lo que está ocurriendo, porque las compañías no les da permiso para entrar. El 34% de las mujeres tienen menos de 18 años de edad y el 13% tienen entre 12 y 15 años.
Una de esas explotadas es Lesley Margoth Rodríguez Solorzano, que empezó a trabajar a los 13 años haciendo suéteres para Liz Claiborne. A los 14 años colaboró en la creación de un sindicato por lo que la empresa despidió ilegalmente a 35 muchachas.
Lo mismo le ocurrió a Oneyda Hércules, acosada sexualmente y despedida. Llegó a ser la presidenta de la Asociación de Trabajadoras Textiles de Choloma Cortés y afirma: “He estado trabajando en las maquilas desde los 14 años y he vivido en carne propia la explotación a la que se somete a la mujer trabajadora en Honduras. Estas empresas se rigen bajo el principio de "más rápido, más barato y más flexible". Hay que mentalizar a la juventud de que cualquiera puede contribuir a cambiar las cosas. No tengo estudios pero no me quedo quieta ante lo que está pasando en el mundo”.
La misma historia se repitió entre abril del 2008 y enero del 2009 en la corporación Russell Atletic, filial de la multinacional Fruit of the Loom. 2.100 trabajadores de Jerzees quedaron en paro tras meses de lucha sindical. Sin embargo, continuó el hostigamiento, las listas negras para no poder ser contratados en ninguna otra empresa, incluso amenazas de muerte, persecución con vehículos y saqueo de la oficina sindical.
Pero su lucha se hizo internacional y recibió el apoyo de otros sindicatos, de asociaciones de estudiantes en los EEUU y de 109 universidades, que decidieron cortar los contratos de compra de ropa deportiva que tenían con Russell.
En noviembre del 2009, la empresa cedió a las presiones. 750 trabajadores fueron reintegrados, mientras que la empresa se comprometió a buscar formas de reenganchar a los demás en otras empresas. Los trabajadores decidieron poner una parte de las indemnizaciones recibidas en una cooperativa de ahorro y préstamo que en 2011 alcanzaba los 200.000 dólares. Todo esto fue posible porque el 99% de los trabajadores estaba afiliado al sindicato.
Una de las militantes impulsoras de esta lucha es Evangelina Argueta, que como tantos jóvenes en Honduras, empezó trabajando en una fábrica en San Pedro Sula cuando tenía solamente 15 años
“Trabajaba en la maquila durante el día, pero de noche seguía estudiando. Mi reto era ser abogada. Trabajé 9 años en esta empresa maquiladora, una fábrica que empleaba alrededor de 800 trabajadores y trabajadoras. Luego de un año de laborar en la empresa, decidimos formar un sindicato. Yo fui una de las fundadoras del sindicato.
“Eso fue en el 1980, cuando había mucha violencia y represión en Honduras. La organización sindical era casi imposible. En esta época, para organizar un sindicato, teníamos que tomar las instalaciones de la empresa. Eso es lo que hicimos, y logramos prevalecer.”
Evangelina fue despedida junto con los otras 484 trabajadoras, pero decidieron poner una demanda ante los tribunales por los despidos injustificados un proceso que duró cinco años y llegó hasta la Corte Suprema de Justicia.
“Desgraciadamente, perdimos nuestro caso. La Corte Suprema en su sentencia dictaminó a favor del patrón y manifestó que no teníamos derechos. 485 personas se quedaron sin empleo. Esta situación me llenó de mucho coraje. Pero también reafirmó mi compromiso con los trabajadores y con los derechos humanos, así como de la importancia de que participemos en la mesa de negociación. Russell intentó todo para pararnos, pero prevalecimos, corriendo grandes riesgos personales. Hubo momentos cuando nos seguían personas en motocicletas, o pasaban en carros con vidrios oscuros y nos fotografiaban, pero dijimos, 'no nos detenemos, si lo más seguro en la vida es la muerte'”.
Tras años de lucha consiguieron doblegar a la empresa. Evangelina afirma “Los empresarios en Honduras siempre han perpetuado un mito, de que en este país - y especialmente en la maquila - es imposible nizar a trabajadores, y que bajo ninguna circunstancia se permitirá la libertad sindical. Es por eso que la victoria con Russell es tan importante. Comprueba que sí es posible organizar dentro de la maquila.”
Hoy en día Evangelina está plenamente dedicada a apoyar a otros trabajadores en su organización sindical. Han habilitado una oficina en la ciudad de Choloma, municipio donde se concentran más de 50 empresas, el 20% de las instaladas en el país. Desde allí las organizadoras se movilizan a los municipios de San Pedro Sula y Villanueva. La poca información que las obreras tienen acerca de sus derechos y las amenazas influyen para que no se de una afiliación masiva al sindicato. Entre los catorce sindicatos de maquilas que existen suman unos 4.000 miembros, mientras que los empleados de todas esas empresas suman aproximadamente unos 12.000 trabajadores.
México. Aprendiendo de los fracasos
Pero las dificultades para las organizaciones de trabajadores no sólo vienen de fuera. En la amplia experiencia de organización sindical en las maquilas de Centroamérica también se han dado conflictos y divisiones internas por problemas en el papel de los líderes y los intentos de instrumentalización. En México, otro de los países con más presencia de maquilas, el sindicato “19 de Septiembre” es un referente lleno de luces y sombras.
El 19 de Septiembre de 1985 el terremoto de Mexico D.F. derrumbó 800 fábricas y talleres, que fueron la tumba de más de 600 costureras atrapadas bajo los escombros mientras los patrones llevaban cuadrillas para recuperar cajas fuertes, maquinaria y pacas de ropa de sus empresas, no para rescatarlas. Aquella tragedia fue el inicio de un movimiento de lucha el sindicato «19 de Septiembre» en el que otra mujer, -también llamada Evangelina y de apellido Corona estuvo en primera fila.
Eva -como la llamaban las obreras- recuerda que sus patrones se negaron a responder a las afectadas por los seismos y dieron "por muertas" antes de tiempo a trabajadoras atrapadas bajo los escombros. Entonces decidieron permanecer fuera de los talleres para impedir que sacaran la maquinaria y que ellas se quedaran sin nada después de tantos años de trabajo barato.
Eva se formó en la lucha. Tenía escasa instrucción -sólo estudió hasta tercero de primaria- y no contaba con ninguna militancia política previa. Ella dice que nunca escuchó el término "explotación", sino hasta que empezaron a organizarse después del terremoto. Antes sólo sabía que ella confeccionaba 200 blusas diarias, en promedio, mil a la semana, y que su sueldo era insuficiente para comprar una prenda de ésas.
«La mano de Dios me puso al frente de Costureras en Lucha. No es que sea fanática o mística, pero hay un ser supremo que rige la vida. El 19 de octubre de 1985 nos reunieron para solicitar el registro del sindicato, se integró el primer comité ejecutivo y me eligieron cuando yo no sabía ni lo que era un contrato colectivo o una asamblea. Sólo tenía cierto sentido de la justicia».
Eva afirma «La lucha que dieron diversos grupos de damnificados, de la sociedad civil y otras agrupaciones, como las costureras, emergidas del terremoto, fue muy importante para las mujeres. Sobre todo impulsó la movilización social, sin embargo, al paso de los años la batalla de las costureras se perdió. Al principio de la movilización se lograron cosas que jamás se habían obtenido. Después de una ardua batalla legal se consiguió el registro del sindicato, que se indemnizara a los familiares de las trabajadoras muertas y la firma de contratos colectivos con varias empresas».
"Los problemas surgieron después, porque muchas organizaciones, sobre todo de mujeres, se montaron en el movimiento. Había asesoras de distintas corrientes que mantenían pugnas entre ellas y empezaron a jalarnos por grupos, nos echaron a pelear. No sólo nos asesoraban, querían imbuirnos su ideología. Primero quisieron aglutinarnos, pero después nos dividieron, se posesionaron de los grupos y manipularon a las trabajadoras».
"Entonces surgieron conflictos por el liderazgo de los grupos y porque todas se quisieron poner la medalla del sindicato. Después de cada congreso salíamos llorando. Los patrones aprovecharon esas disputas para liquidar a las trabajadoras y cerrar las empresas. Esto provocó que el sindicato se fuera desbaratando, se perdiera, primero a escala nacional y luego local."
Las asesoras nos trataron como ignorantes. Ellas eran las académicas, las que sabían y ya habían vivido otras luchas. Querían que dependiéramos de ellas y aquí está el resultado. En nuestro caso -lamenta- no sólo se perdió el sindicato, sino todas las cooperativas de mujeres que se crearon entonces, la de Dimension Weld, varias de costura, la de las muñecas. La única que permanece es Mujeres para hoy."
«Lo que me duele es que no seamos capaces de hacer que funcionen los proyectos. Parece que todavía queremos tener un capataz atrás; el yo le gana al nosotros».
Para Eva, hoy en día «la situación de las costureras es igual a la de aquella mañana del 19 de septiembre, pero ahora se añade el hecho de que el sector textil y del vestido en México prácticamente está pulverizado, la mayoría de las empresas maquilan para firmas extranjeras o son intermediarios; otros talleres operan en forma clandestina para no pagar impuestos ni salarios, y reina la submaquila. Además muchas empresas se fueron a la economía subterránea, creció el número de "talleres familiares" y hoy no se explota sólo a las costureras, también a los hijos, al marido, a los padres y a los que viven en la casa, porque todos participan aunque sea cortando hebritas, pegando botones, por la misma paga, que es siempre a destajo y sin prestaciones
Autor: Equipo Felipe López

miércoles, 9 de julio de 2014

Nacionalismo y movimiento obrero

Obreros de derechas

Por Joaquín Leguina
El 5 de febrero de 1919 se inició en Barcelona una muy famosa huelga. La empresa se llamaba Barcelona Traction, pero todo el mundo la conocía como “La canadiense”, pues el mayor accionista de aquella empresa era el Canadian Bank de Toronto. La huelga (dirigida por la CNT) marcó un hito histórico, pues como consecuencia de ella el Gobierno publicó un decreto en el cual se instauraba en España el horario de ocho horas de trabajo (“ocho de trabajo, ocho de descanso y ocho de sueño” era entonces la consigna obrera a nivel mundial).
De lo que fue “La canadiense” sólo quedan hoy las chimeneas, y “Tres chimeneas” es el nombre del parque allí construido que hoy disfrutan los barceloneses.
Pues bien, hace días y con esas chimeneas como fondo, se hicieron unas fotos José María Álvarez y Juan Carlos Gallego, líderes catalanes de UGT y de CC.OO. Pero no aparecen solos en las fotografías, les acompaña, colocada en el centro, Muriel Casal, Presidenta de una organización llamada Omnium Cultural.
Omniun Cultural fue fundada en 1961 por Félix Millet, quien era entonces presidente del Banco Popular y de la aseguradora Chasyr (fundada en 1879). Félix Millet fue el padre de un individuo del mismo nombre que ha saqueado el Palau de la Música en beneficio de CiU y suyo (se hacía pagar bodas de hijas, e incluso los preservativos que usaba en el “nido de amor” que también había pagado el Palau). También fue cofundador de Omnium el señor Carulla, que fue dueño de Gallina Blanca y representante de los Rockefeller en Cataluña, y Pau Riera, presidente entonces de Simex. Al Omnium Cultural ha pertenecido desde entonces la flor y la nata de esas 400 familias que, según Félix Millet hijo, siguen mandando en Cataluña.
Omnium es hoy una institución bien engrasada desde la Generalidad, que se dedica a agitar las conciencias y a mover “esteladas”. Esas banderas cubanas que exhiben los separatistas radicales a favor del “derecho a decidir”.
La foto aludida se publicó encima de esta consigna: “El món del treball pel dret a decidir” . Y uno se pregunta: ¿qué hacen esos dos sindicalistas feladores metidos en la cama con lo más florido de la oligarquía catalana?
La respuesta nos la ha dado el escritor Javier Pérez Andújar. Hela aquí:
»Lo que se ve en esa foto, en realidad, es a dos dirigentes sindicales que han elegido una institución fundada por la oligarquía y el tipo de país que ésta propone. De algún modo, esta pareja de sindicalistas se ha dado cuenta de que ser español es de pobres.

jueves, 3 de julio de 2014

1914-2014. CENTENARIO DE LA LA MUERTE DE ANSELMO LORENZO


Este año se celebra un centenario más. Éste seguro que pasa desapercibido. Así es la vida. Así es la historia de los sin historia, así es la historia de los pobres, de los que sin embargo construyen la historia. 
Anselmo Lorenzo, el "abuelo" como llegó a ser llamado cariñosamente en los medios obrero, fue uno de los primeros internacionalistas españoles y es considerado como uno de los padres del anarquismo ibérico. Militante obrero pobre, tenía muy claro que la emancipación de los oprimidos no sólo se trataba de una cuestión material, sino que tenía más que ver con cuestiones del espíritu. Reproducimos una semblanza escrita ya hace años pon Juan José Morato, editad y revisada por Víctor Manuel Arbeloa, y que más recientemente fue publicada junto con otras semblanzas (Ricardo Mella, Pablo Iglesias, Farga Pellicer y Guillermo Rovirosa) en el libro "militantes obreros". Reproducimos dicha semblanza desde esta página virtual a modo de recuerdo

Anselmo Lorenzo
LÍDERES DEL MOVIMIENTO OBRERO ESPAÑOL 1868-1921
(Selección, presentación y notas de Víctor Manuel Arbeloa)
Autor: Juan José Morato

Vamos a contar la vida de un cajista de imprenta, estudioso, bueno, candoroso, recogido, lleno de fe en un ideal y lleno tambiénde emoción. Con la palabra, con la pluma y con el ejemplo de una vida inmaculada luchó durante más de medio siglo por la liberación de la Humanidad, y por su culpa no se derramó ni una lágrima, ni una gota de sangre

Nació en Toledo el año 1841 —en la misma provincia nació Mora, y en la misma capital nació Facundo Perezagua, que saldrá en estas historias—. Fueron sus padres de condición humildísima, y no pudieron dar al muchacho los estudios para que mostraba afición y aptitud. Así que sólo concurrió a una pobre escuela primaria, y cuando vieron que no andaba mal de cuentas y escribía con letra clara, le enviaron a Madrid al lado de un tío carnal para que le colocase en el comercio, o dígase de “chico” en una tienda. Pero el “chico” no sentía la menor afición al mostrador, y sí a la lectura, y eligió el oficio de tipógrafo.

El autor, que también por el mismo motivo que Lorenzo eligió el mismo oficio, por el suyo adivina el desencanto del muchacho cuando en vez de trabajar en lindas historias y bellos romances, compusiera originales del Diario Oficial de Avisos de Madrid, o bien de la Gaceta de Registradores y Notarios. Para ampliar la instrucción que recibiera y la que había ido adquiriendo en sus lecturas, acudió a las clases nocturnas que se explicaban en aquella benemérita sociedad de menestrales y hombres de las clases medias, que se llamó primero La Velada del Artesano, y después, y hasta hoy, El Fomento de las Artes, digna también, y como el Ateneo de aquellos tiempos, de llamarse Holanda, y cursó simultáneamente aritmética, gramática y francés, viendo galardonada su aplicación con dos o tres medallas, que colgó en la blusa o en la chaqueta del futuro fundador de la Internacional en Madrid, don Segismundo Moret y Prendergast, director de estudios y futuro catedrático, ministro y presidente del Consejo. Estos dos hombres se hicieron amigos y sólo la muerte cortó la amistad.

El proletariado militante, de Anselmo Lorenzo.
Principal obra del autor y libro fundamental
 para conocer a los primeros internacionalistas
españoles

Se creó en el Fomento la masa coral, y Anselmo entró en ella, y después en el orfeón de que ya se habló. Aparte contraer allí amistades con hombres relacionados por el amor al arte, Lorenzo aprendió rudimentos de música y depuró su buen gusto nativo. Habló con Fanelli, que le distinguió de sus compañeros, de cierto por su atención, por su cultura positiva y por su conocimiento del francés, conocimiento al que para ser perfecto sólo le faltaba educación auditiva. Fue vocal del Grupo Madrileño y redactor de La Solidaridad. Amante de la literatura, de gustos afinados por la lectura y estudioso de los maestros, aportó al pobre semanario más trabajos que sus colegas, y él tuvo por entonces el encargo de redactar manifiestos, alocuciones, mensajes, llamamientos y protestas, y aun los carteles encabezados con el famoso ¡Alto! Habló siempre en aquellas reuniones de propaganda improvisadas en casas de corredor y aun en los paseos públicos, de los que salían disgustados los propagandistas por la total indiferencia del público; habló también en la Bolsa, en las reuniones a que convocaban los libre-cambistas y habló en las reuniones de controversia celebradas por los internacionales en un aula de los estudios de San Isidro, o mejor dicho de la Escuela de Arquitectura.

Asistió al Congreso de Barcelona de 1870,con Borrell, Mora y Morago, y allí fue elegido miembro del Consejo Federal, y ya dijimos las andanzas y peripecias de este consejo, que se presentó en la conferencia secreta de Valencia sin Morago, y ya con la hostilidad de éste. La conferencia lo eligió delegado para la de Londres, y allá fue sin esperar el término de las sesiones en Valencia, porque el tiempo apremiaba.

Para escribir la biografía de este hombre ejemplar utilizamos principalmente los dos imponderables volúmenes de El proletariado militante, del mismo Anselmo Lorenzo —de valor inestimable por la documentación y llenos de bellezas artísticas y de emoción—, más también datos del libro de Mora, de La Emancipación, notas que nos ha suministrado de Barcelona un amigo que lo fue de Lorenzo, y la viuda y los hijos de éste, y confidencias con que nos honró Lorenzo cuando estuvo en Madrid el año 1911.

SIGUE LEYENDO

miércoles, 2 de julio de 2014

EL MOVIMIENTO OBRERO EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Rosa Luxemburg: la voz contra la guerra 

Rosa Luxemburgo en la ciudad de Stuttgart (1907). 
Un par de semanas tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, Rosa Luxemburgo manifestó en carta escrita a un amigo su desilusión porque el movimiento obrero europeo no había evitado la catástrofe. “El fracaso de la Internacional es tan completo como indignante”, escribió. Según Luxemburg, muchos socialistas habían preferido luchar por sus propias naciones, combatiendo incluso contra otros socialistas. Luxemburg pensaba que, una vez acabada la guerra, se podría llamar a cuentas a los “traidores”. Además, en la misma carta le explica a su amigo que no le era posible escribir más, “porque la amenaza de prisión me acecha”. Y sus sospechas eran legítimas. Por declararse pacifista, la periodista y excelente oradora estaba en peligro. Los poderosos del Imperio Alemán querían silenciarla. Algunos años antes, principalmente en congresos de la Internacional Socialista, Rosa Luxemburg ya había alertado públicamente sobre la posibilidad de que estallase una guerra de grandes dimensiones. También había criticado el militarismo en su propio país. A principios de 1914 se enfrentó a un proceso por calumnias, tras haber criticado el maltrato de soldados en el ejército alemán. A raíz de las denuncias, salieron a luz cientos de quejas por parte de soldados. A los líderes militares no les gustó nada la serie de acusaciones por parte de Luxemburgo, mientras círculos conservadores hablaban de un “ataque de la socialdemocracia a nuestro ejército”. 

Por estas y otras causas, las advertencias de Rosa Luxemburg no fueron escuchadas. Empezó la guerra y el Partido Socialdemócrata de Alemania la apoyó: los socialdemócratas aprobaron los créditos de guerra en agosto de 1914 y Rosa Luxemburg de nuevo manifestó su consternación. Pero no se dejó desmotivar: siguió cuestionando la estrategia del SPD y quiso iniciar la resistencia pacifista. En marzo de 1915 fue encarcelada por “traición a la patria”. En 1916, tras cinco meses en libertad, fue de nuevo ingresada en prisión. El 8 de noviembre de 1918 abandonó la cárcel. Finalmente había llegado el momento para ajustar las cuentes con los “traidores” de 1914. Empezó luchando políticamente contra el viejo SPD y se convirtió en la presidenta del nuevo partido comunista KPD, junto con Karl Liebknecht. 

http://www.dw.de/rosa-luxemburg-la-voz-contra-la-guerra/a-17592354
Autor Tillmann Bendikowski (tn

martes, 24 de junio de 2014

Sócrates y la democracia

La insólita experiencia del Corinthians iluminó el fin de la dictadura en Brasil

www.elpais.es     
 

El 2014 no es solo el año del Mundial en Brasil. También se cumplen 50 años del golpe militar que nos arrebató la democracia a los brasileños. Yo nací durante la dictadura y llegué a la adolescencia justamente cuando el país despertaba de una pesadilla que duró 21 años. La democracia me tomó por sorpresa, no sabía qué significaba ni por qué era tan importante. Mi padre me explicó que la democracia se aprende poniéndola en práctica y si no estamos acostumbrados a ejercerla de manera activa, es posible que nos la terminen quitando. Lo cierto es que en Brasil, incluso cuando aún estábamos en dictadura, se puso en práctica la democracia. Quizá no en todo el país, pero al menos en un equipo de fútbol.
La dictadura brasileña terminó en 1985, pero en 1982 el Sport Club Corinthians realizó una insólita experiencia sociológica. Uno de los artífices de lo que quedó conocido como Democracia Corinthiana fue un jugador que tenía nombre de filósofo, Sócrates. Ídolo incontestable del fútbol brasileño, además de atleta, Sócrates era médico y activista político. En la década de los ochenta, el Doctor, como era conocido, jugaba en el Corinthians y el país vivía un momento de efervescencia política y social. La dictadura había perdido apoyo internacional y abría paso, a regañadientes, a una transición democrática.
La elección del primer presidente de la democracia, sin embargo, sería realizada de manera indirecta, o sea, exclusivamente con los votos del Congreso. En este momento, después de años de represión, el pueblo decidió salir en masa a las calles para exigir elecciones directas, en las que todos los brasileños pudiesen votar. El movimiento quedó conocido como Diretas Já y además de importantes figuras políticas, como los futuros presidentes Lula y Fernando Henrique Cardoso, varias personalidades de la sociedad dieron la cara por esta idea. Entre ellas estaba Sócrates, que ya vivía la experiencia democrática dentro de su club de fútbol.
Después de una de las peores temporadas de su historia, el Corinthians eligió un nuevo presidente que nombró como director de fútbol a un sociólogo llamado Adilson Monteiro Alves. Adilson tenía el extraño hábito de tomar decisiones después de escuchar a los jugadores y miembros del equipo. Si unimos a este hecho que en aquel momento jugaban en el Corinthians Sócrates, Wladimir y Casagrande, tres jugadores que estaban comprometidos con la política, encontramos la fórmula de la revolución que cambió la historia del club.
El nuevo director y tres jugadores comprometidos con la política aplicaron una fórmula que cambió la historia del club
A partir de este encuentro, surgió la idea de montar un sistema de autogestión en la que jugadores, equipo técnico, directiva y trabajadores del club votaban y deliberaban las más diversas pautas, desde las contrataciones hasta el menú de la cafetería, desde la convocatoria del equipo hasta si los jugadores deberían o no quedarse concentrados antes de los partidos. Todo se decidía en asamblea y los beneficios eran compartidos entre todos los empleados, sin prejuicio de la función que desempeñaban.
Aquel año, por coincidencia o no, el equipo hizo una excelente campaña, llegando a la final del Campeonato Paulista, cuando los jugadores saltaron al campo con una enorme pancarta donde estaba escrito: “Ganar o perder, pero siempre en democracia”. Ese día, el Corinthians ganó el campeonato.
Quiero creer que mucho de la confianza que llevó el equipo a la victoria tuvo que ver con lo que estaba ocurriendo en el club. Los jugadores, e incluso los hinchas del Corinthians, sentían que formaban parte de algo mayor, de algo por lo que merecía la pena luchar. Una idea compartida que significaba mucho más que los meros colores de un equipo. Pero ni el ejemplo de la Democracia Corinthiana, ni las multitudinarias manifestaciones, ni siquiera la amenaza de Sócrates de irse de Brasil en caso de que las elecciones no fuesen directas evitaron que el primer presidente democrático fuera elegido exclusivamente con los votos del Congreso. La dictadura, manteniendo su tradición, hizo caso omiso de las demandas populares.
Solo en 1989 pudimos votar en las primeras elecciones presidenciales directas. Digo pudimos y me incluyo en la frase porque a pesar de no tener edad aún para votar, esa fue la primera vez que voté. Yo, como Sócrates, viví la experiencia democrática incluso antes de poder votar.
En 1989 tuvimos las primeras elecciones y a pesar de no tener edad  para votar, esa fue la primera vez que voté
Mi padre, que también era dado a las experiencias sociológicas, decidió que estábamos viviendo un momento tan importante de la historia del país que mi hermana y yo deberíamos aprender el valor de la democracia practicándola dentro de casa. Y nos hizo una propuesta insólita: su voto sería fruto de una decisión de los tres. Veríamos los programas electorales de la tele, hablaríamos sobre cada candidato y a vísperas de las elecciones decidiríamos a quién mi padre debería votar. Su primer voto sería nuestro primer voto. Yo tenía 14 y mi hermana 12 cuando votamos en aquellas elecciones. Esta experiencia me marcó tanto, que desde entonces no he perdido ni una elección, sea en Brasil o en España.
La democracia, sin embargo, es mucho más que votar cada cuatro años. Las manifestaciones en las calles brasileñas, y también en las españolas, son un ejercicio de ciudadanía que debería ser escuchado, y como mínimo respetado, por los políticos. Son el reflejo de que queremos una democracia mejor, más participativa y más directa. Y estamos dispuestos, como decía mi padre, a ponerla en práctica. La existencia de la Democracia Corinthiana en un momento en que Brasil aún vivía una dictadura es un ejemplo de que la iniciativa popular puede adelantarse incluso a la propia Historia.
 
Carla Guimarães es escritora brasileña, residente en Madrid.

miércoles, 18 de junio de 2014

Otras historias de los mundiales: Sócrates, un futbolista que llevó la autogesión y la democracia al fútbol

Por Rodrigo Lastra



El cromo de Sócrates,
que yo coleccionaba de niño
El primer mundial del que tengo recuerdo claro es el de México 86. Allí por primer vez oí hablar de Sócrates, uno de los mejores jugadores de la selección carioca, y que a la sazón fue quien marcó el gol que daría a Brasil la victoria frente a España en su debut mundialista en la ciudad de Jalisco. Recuerdo nitidamente su imagen en los cromos que con mis 8 años coleccionaba, pues me llamaba mucho la atención. En primer lugar que un jugador brasileño tuviera nombre de filósofo griego, y en segundo lugar su barba y su melena que contenía con unas cintas de pelo en las que ponía diferentes mensajes.

Inicialmente me cayó fatal, pues fue el causante de la derrota de nuestra selección con un 1-0 más que discutido. Pero años más tarde me enteré de por qué su nombre de filósofo, de por que sus cintas de pelo con mensaje y de por que su puño en alto.

Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, nació el 19 de febrero de 1954 en Belém, estado de Pará, Brasil. El destino le llevó allí desde muy lejos, pues sus padres eran cristianos maronitas, de la ciudad de Kafr Bir’im, hoy llamada Baram, en Israel, muy cerca de la frontera con Líbano. Su familia, de nombre Ghattas, huyó de allí en 1948, cuando toda la población cristiana del lugar fue evacuada por las tropas israelíes. Una nueva vida les esperaba en Brasil.

Su padre era un apasionado de la cultura griega, lector de sus filósofos y dramaturgos. De ahí su nombre, Sócrates, y el de dos de sus hermanos que se llaman Sófocles y Sóstenes. Su hermano pequeño fue también un gran futbolista, Rai (Sao Paulo, PSG), y  además  también es doctor en Filosofía. Cosa rara, combianaron el estudio y la formación recibida y exigida en casa, con los dones naturales que tempranamente ya manifestaban para tocar el balón. A Sócrates, en el mundo del fútbol le llamaban el Doctor, ni más ni menos por que estudió medicina y aunque de manera aislada llegó a ejercer la profesión médica.

Antes de entrar en la facultad de Medicina, Sócrates jugaba con las categorías inferiores del Botafogo. Su padre le tenía prohibido jugar al fútbol y él lo hacía a escondidas. Un día, el padre de Sócrates fue a ver al equipo jugar, y descubrió que para su pesar, su hijo estaba entre los 11 futbolistas, lo cual le valió a Sócrates una bronca. A pesar de todo, y sin dejar sus estudios, debutó como profesional en el Botafogo en 1974. En 1978 llegó al Corinthians de Sao Paulo, donde permaneció hasta 1984. Años que dejarían una huella imborrable.

Abrió las puertas del fútbol al arte y a la política, a la filosofía y a la sociedad, dejando una huella que aún hoy es reconocida por los chicos. Como jugador del Corinthians, junto con otros compañeros protagonizó el movimiento Democracia Corintiana. Se trata de un modelo de autogestión del club, en el que los jugadores y los técnicos tomaban las decisiones de manera consensuada y democrática. Todo ello, por cierto, en plena dictadura militar en Brasil. Todo se discutía y se votaba en el vestuario: desde los horarios de los entrenamientos a las opciones del club.

En 1982, el Corinthians estrenaba presidente: Waldemar Pires, que puso al mando de las decisiones deportivas a Adilson Monteiro Alves, un tipo de mentalidad abierta que abogaba por darle poder a los jugadores. Así, idearon un sistema de funcionamiento en el que todos los empleados del club, desde el mejor jugador al último utillero, tenían un voto que valía igual en las asambleas en las que se tomaba cada decisión del club. Sócrates era la cabeza pensante en el vestuario. Juntos decidían las contrataciones, los salarios, los hábitos del equipo y hasta las horas del entrenamiento. El experimento funcionó: el equipo fue campeón de la liga  en 1982 y 1983. Además, el apoyo del publicista Washington Olivetto hizo que el equipo se posicionara políticamente de una manera muy original: en algunos partidos, llevaban impreso en la camiseta un mensaje político, a favor de la instauración de la democracia en un país que vivía bajo el yugo de una dictadura militar desde 1964. El lema de la Democracia Corinthiana era “ganar o perder, pero siempre con democracia”.

Por esos años, también militó en el clandestino partido de los trabajadores. El partido donde también militaba Lula da Silva, que décadas después llegaría a presidir el gobierno brasileño. Éste le ofreció la cartera ministerial de deportes a Sócrates, a lo que el "doctor" respondió que «No estoy hecho para andar en las instituciones, sigo siendo un rebelde». En palabras de su amigo el escritor Juca Kfouri, Socrates fue «un libertario, el más original de los futbolistas brasileños».

Tras presionar por una elecciones libres, en 1984 tuvo que irse del país, recabando en la Fiorentina de la liga italiana. Preguntado por sus primeras impresiones en Italia, comentaba que se encontraba muy contento de ir al país donde podría leer a Gramsci en su lengua materna.

Años más tarde regresó a Brasil para jugar en el Flamengo de Rio de Janeiro. Entre 1988 y 1989 jugó en el Santos y finalizó su carrera en equipos de segunda fila del Reino Unido. Con la selección brasileña jugó 63 partidos y metió 25 goles. Llegó a disputar dos mundiales, el inolvidable del 82 y el del 86, en México. Futbolísticamente Sócrates era un medio centro ideal por su versatilidad. Sabía ‘leer’ al rival, y tenía capacidad de responder según las características del mismo, cambiar el ritmo, amagar, sorprender al adversario, para crear la perfecta asociación que necesitaban y agradecían los delanteros. Sus partidos preferidos eran los más complicados y era capaz de marcar goles inverosímiles. Su defecto quizás era el de correr poco, aunque la certeza de sus pases mitigaba esta falta. En su palmarés consta haber sido nombrado como mejor jugador sudamericano el año 1983. Lo que le atraía del fútbol era la alegría del juego. Medía 1,92 m de altura , sin embargo calzaba un 37 de pie, quizás sus pases milimétricos y su juego de tacón tengan algo que ver con eso. Tenía un aspecto desaliñado, barba de varios días... lo que le hizo muy popular. Su aspecto bohemio quedó en el recuerdo de los aficionados junto con una excelente generación de futbolistas brasileños que maravillaron en el mundial de España (Zico, Sócrates, Falcao, Eder, Junior…). 

... Y por supuesto sus cintas en el pelo, que siempre llevaban mensajes como “comida para Etiopía”, "Hambre No" “No al apartheid”, "Democracia" "Paz" "Reagan asesino", "Justicia para los pobres"... Veía en esas oportunidades mediáticas que le daba el jugar con la selección, como decía él, la posibilidad de dar voz al pueblo que de otra manera apenas se le escuchaba.

Su vida no fue un camino de rosas. El mismo que defendía en aquella democracia Corintiana grandes ideales, defendía también el que los jugadores pudieran fumar y beber alcohol. Y este, y no otro, sería el enemigo que le derrotó. Tempranamente acabó siendo presa del alcoholismo y como consecuencia de ello, en el año 2011 falleció de de un fallo hepático con apenas 57 años

Hoy, en Brasil, su nombre no ha caído en el olvido y como expresa uno de los jóvenes que han salido a la calle para denunciar las situaciones de injusticia que vive el país,  «en su nombre nos manifestamos el verano pasado contra despilfarros e injusticias con ocasión de la Copa Confederaciones»... y en su nombre se siguen manifestando hoy la juventud brasileña, que aunque por una parte no deje de gustarles el fútbol, no tragan que se hayan construido estadios para que se jueguen 4 partidos y luego no se vayan a volver a usar. Harían falta hoy más jugadores con el doctor Sócrates.


.


viernes, 13 de junio de 2014

Otras historias de los mundiales: Matthias Sindelar, el hombre que se burló de Adolf Hitler

GOLES CONTRA BALAS
Rubén Rodríguez 
http://www.elconfidencial.com/deportes/matthias-sindelar-austria-adolf-hitler-20100131.html 

Matthias Sindelar, el hombre que se burló de Adolf Hitler
Matthias Sindelar, todo un ídolo en Austria.
Hace sesenta y cinco años que el mundo fue consciente de una de las mayores masacres de la historia de la humanidad. Corría el 27 de enero de 1945 cuando el ejército soviético liberaba el campo de concentración de Auschwitz, uno de los iconos de la barbarie y el horror del ser humano. El régimen nazi acabó con la vida de casi dos millones de personas en Auschwitz, la mayoría de ellos judíos. Muchos de los que se libraron de estos campos fueron perseguidos hasta la muerte: entre ellos, se encuentra el triste caso de Matthias Sindelar.
Nacido el 10 de febrero de 1903 en el seno de una familia humilde de origen checo, Matthias Sindelar pasó su infancia pegado a un balón de fútbol. Su pasión por este deporte pronto le hizo destacar como uno de los mejores, lo que le llevó a debutar con catorce años en el Austria de Viena. Poco a poco, Sindelar se convirtió en un gran jugador, lo que le permitió formar parte de la selección austriaca con tan solo dieciséis años. Su instinto goleador y su gran calidad le convirtieron en el mejor jugador del momento.
Su leyenda creció a pasos agigantados, convirtiéndose en un verdadero ídolo de masas para toda Austria. El fútbol de Sindelar maravillaba a propios y extraños, lo que le valió el sobrenombre de El Mozart del fútbol. Su impronta fue tan espectacular que Austria se convirtió en una de las selecciones más temidas del momento. Tanto fue así que en el Mundial de Italia 1934, tan sólo un 'robo' escandaloso ante la anfitriona (1-0) fue capaz de dejarla fuera de la final de este campeonato.
Tumba de Sindelar en Austria.
El 12 de marzo de 1938, Alemania llevó a cabo el Anchsluss, es decir, la invasión y posterior anexión de Austria al III Reich. Hitler, sabedor de la importancia propagandística del deporte y con la vista puesta en el Mundial de 1938, reclutó a la fuerza a los mejores jugadores de la selección austriaca, conocida como el ‘Wunderteam’. Todos los austriacos pasaron a formar parte del equipo nacional alemán, a excepción de uno: Matthias Sindelar.

El mejor jugador del momento no participó en ninguno de los partidos de preparación mundialista de Alemania, simulando diversas lesiones para no formar parte del conjunto nazi. Hitler, a modo de despedida de la selección austriaca como combinado independiente, decidió organizar un último amistoso entre este país y Alemania. Sinderlar decidió participar con Austria, siendo el capitán en el que sería el último encuentro con su selección. Sin embargo, sólo él sabía que sería el último partido de su vida.

Se rumoreó que los austriacos recibieron la consigna de no marcar. Durante la primera parte, el delantero austriaco regateó mil y una veces a los defensores alemanes, pero, cada vez que llegaba ante el portero, echaba el balón fuera y volvía a su campo con gestos de resignación. Hasta que comenzó la segunda parte. En la primera ocasión que tuvo Sindelar, llegó hasta la portería alemana y batió al portero de certero disparo.
Pero el problema no fue el gol, sino la celebración. En lugar de alzar el brazo frente a Hitler, como todo el mundo esperaba, el delantero austriaco se situó frente al palco de autoridades y se puso a bailar. El Führer, enfurecido por haber sido dejado en ridículo, sentenció a muerte al jugador austriaco, que tuvo que vivir en la clandestinidad a partir de ese momento. Nunca más volvió a pisar un terreno de juego. Nunca más volvió a tocar un balón de fútbol.
Sindelar, condenado al anonimato, tuvo que vivir oculto durante el resto de su existencia. El 23 de enero de 1939 se encontró el cadáver del futbolista junto al de su pareja, Maria Castagnola, fallecidos por intoxicación de monóxido de carbono. Nunca se sabrá si fue un suicidio o un asesinato, pero la barbarie nazi acabó, de una manera u otra, con el mejor jugador austriaco de todos los tiempos.
Curiosamente, un oficial nazi fue el encargado de permitir que Sinderlar tuviera un funeral de Estado: en la partida de defunción, señaló que se trató de un accidente -"muerte por intoxicación por el gas de la estufa", rezaba el parte-, ya que en caso de haber indicado que se trataba de un asesinato o un suicido, no hubiera podido gozar de tales honores. Más de 40.000 aficionados se despidieron del genial futbolista en su Austria natal, el único que fue capaz de desafiar a Hitler.

miércoles, 4 de junio de 2014

La influencia de las ideas absolutistas en el socialismo


El pensador anarquista alemán Rudolf Rocker elaboró en 1925 (tras el ascenso de los totalitarismos fascista y comunista)  una enorme crítica al socialismo autoritario con el título de "La influencia de las ideas absolutistas en el socialismo".  Critica así desde el anarquismo el determinismo histórico y económico , atreviéndose  incluso de acusar tempranamente al marxismo de absolutista y de hacer un daño irreparable al socialismo al confiar en un desarrollo mecánico prescindiendo de las premisas éticas. No puede más que reivindicar a los mal llamados despectivamente por Marx "socialistas utópicos" , entre ellos a Proudhon. Proudhon, entre aquellos protosocialistas,  fue el que más insistió en negar una panacea universal que solucionara todos los problemas sociales; encontrando en el autor francés una critica feroz a cualquier tendencia absolutista y a todo sistema cerrado, aunque venga desde la izquierda.

Proudhon fue tal vez el primero, tal como señala Rocker, en predecir que la unión entre el socialismo y el absolutismo supondría una tiranía sin precedentes.
Las concepciones centralistas y autoritarias de Lasalle y Marx predominarán finalmente sobre el "socialismo utópico", lo que llevó en las décadas siguientes a una concepción socialista rígida y dogmática, con la pretensión inclusive de tener una base científica. Se trata de una tradición fatalista, y con una fe ciega en el Estado, que se convertiría en el poderoso guía del movimiento socialista internacional; Rocker, con triste ironía y recogiendo las palabras de su amigo Erich Mühsam, recordaba que esa influencia sería tan nefasta como la política de Bismark y solo podía tener un nombre: bismarxismo. Era el campo abonado para las dictaduras: el socialismo solo puede ser libre o no existirá.

Casi 100 años después, sigue siendo un libro de lectura recomendada, pues realiza una brillante exposición de una izquierda estatolátrica (cuyos paralelismos les tenemos muy presentes hoy en día) que concibe el socialismo como un retorno al régimen “absolutista” del siglo XVIII.


martes, 3 de junio de 2014

Monarqía, República y Movimiento Obrero en España

El modelo de  tercera república que muchos reclaman hoy se parece mucho a la segunda que ya tuvimos. Mismos símbolos y similares añoranzas de un régimen, que en contraposición del que vino después,  se presenta como una balsa de tolerancia y libertad. Los años, el contraste con la brutalidad franquista y la labor partidaria de muchos historiadores ha hecho que se difumine buena parte de lo que supuso la II República.
 
Si en algo fracasó esa Republica, es en que apenas tuvo "republicanos" que la defendieran. Media España era monárquica, y gran parte de la otra media, lo que quería no era ni la monarquía ni la república. L que quería era LA REVOLUCIÓN SOCIAL.
 
La fuerza social organizada más  importantes y numerosa que tenía España en la primera mitad de la década de los 30 del pasado siglo era la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). La afiliación a sus sindicatos cuadriplicaba la afiliación al siguiente sindicato más numeroso, la unión General de Trabajadores (UGT), en la que por otra parte también latía un  sector con alma autogestionario. Muy de lejos, la comparación numérica con otras fuerzas de la izquierda burguesa o comunista resulta irrisoriamente  apabullante por su descompensación.
 
La inmensa mayoría de desheredados, de obreros y de parias, aglutinados en torno a sus organizaciones libertarias no alzaron la bandera tricolor republicana, sino la bandera de la REVOLUCIÓN SOCIAL, siendo muy conscientes de que el debate entre monarquía o republica era una trampa para la clase obrera, para que la pirámide social siguiera sin invertirse, cambiando el collar, pero nunca el perro.
 
Y así la mayor fuerza obrera no colaboró con el régimen republicano... y así miles de obreros fueron perseguidos, torturados y asesinado por aquella "Republica de trabajadores", que algunos ponen de modelo
 
Ponemos en este blog un artículo para la reflexión de las candentes noticias de estos días del historiador FELIX RODRIGO MORA

http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/


ANTE LA ABDICACIÓN DEL REY: NI MONARQUÍA NI REPÚBLICA BURGUESA, REVOLUCIÓN INTEGRAL
La abdicación del rey ha originado una ola de rumores, especulaciones y análisis, buena parte de ellos faltos de contención y rigor, cuando no abiertamente fantasiosos o disparatados, sobre el futuro político.
        
En realidad estamos ante un acontecimiento de escasa importancia, que organiza la sustitución de un miembro de la familia Borbón por otro en la jefatura del Estado. Eso puede hacerse manteniendo la Constitución actual, de 1978, o abriendo un proceso constituyente para elaborar otra, de naturaleza igualmente monárquica. Ésta es la alternativa más probable, y la deseada por la derecha.
        
La izquierda, menos el PSOE, reclama un referéndum para decidir entre monarquía y república, esto es, para ofrecer como nueva forma política del Estado la república burguesa, una actualización de la de 1931. Se busca instaurar la III república española con un referéndum y, luego, un proceso constituyente que promulgue una constitución republicana.
        
Ambas políticas, en esencia, son la misma. En efecto, en nada importante se diferencia una monarquía burguesa de una república burguesa, del mismo modo que en nada sustantivo difieren la derecha y la izquierda. Monarquía y república comparten el capitalismo, y sirven al ente estatal. Con ambas las estructuras de dominación se mantienen y refuerzan.
        
La II república española, en 1931-1936, reprimió muy duramente a las clases trabajadoras, ocasionando matanzas como las de Sevilla, Arnedo, Pasaia, Casas Viejas, Villa de don Fadrique, Asturias, Yeste (ésta con el Frente Popular) y cientos más. En Francia la III República reprimió con furor la Comuna de París, el gran alzamiento proletario y popular de 1871, con 25.000 muertos. Quienes crean ilusiones sobre que un régimen republicano será un cambio real, positivo, están engañando y manipulado al pueblo/pueblos.
        
Hay que rechazar cualquier solución parlamentarista y partitocrática, al ser todas ellas falsas democracias, en realidad formas de dictadura política, las de tipo republicano igual que las de naturaleza monárquica. Hay que repudiar las formulaciones sobre iniciar un proceso constituyente, que llevaría a la octava constitución española (siendo la primera la de 1812, tan funesta), lo que otorgaría continuidad al orden constituido.          
        
La propuesta es la idea, proyecto y programa de la revolución integral. Su esencia reside en una remoción total de las estructuras económicas, políticas, mediáticas, neo-patriarcales y educacionales, creando una sociedad libre, sin clase empresarial ni aparato estatal, autogobernada por asambleas y autogestionada, en la que exista libertad de conciencia, donde el sujeto sea libre para ser y autoconstruirse, con ética, valores, estética, erótica y metas, o fines, específicamente humanos.
        
Quienes arguyen que, dado que ahora no es posible realizar la revolución integral como “mal menor”, hay que respaldar el proyecto republicano burgués se equivocan. Aunque es cierto que hoy, ni de lejos, se da una situación revolucionaria, la manera de aproximarse a ella es precisamente realizando la crítica de las falsas soluciones, otorgando a la verdad concreta la primacía que ha de tener en política.
        
Y la verdad es que en Europa no son mejores ni peores los países con república (Francia, Italia, Grecia, Irlanda, Portugal, etc.) que los que tienen monarquía (Inglaterra, Holanda, Suecia, Dinamarca, Noruega, etc.). En los dos bloques domina igualmente el capitalismo, ambos están en esa estructura imperialista que es la Unión Europea y en ambos se desarrollan mega-Estados, cada día más policiales y totalitarios, más entrometidos, liberticidas y negadores de la persona.

En consecuencia, ante la maniobra de recomposición y renovación de la monarquía borbónica la propuesta popular ha de ser la revolución integral, no la III república española.